MOVICE Memorias de la represión: Persecución al movimiento estudiantil en el departamento de Nariño (http://movimientodevictimas.org/~nuncamas/images/stories/pdf/movimiento%20estudiantil%20en%20el%20departamento.pdf)
Tito Libio Hernández se desempeñaba como conserje y vigilante de la Universidad de Nariño, reconocido dirigente barrial y sindical. Tito había sido hace varios años militante del Partido Comunista y de la UP, posteriormente se desempeño como líder cívico y como un hombre que entrego todo por la gente.
Tito Libio entró a trabajar a la universidad como conserje en oficios varios en la sede centro, más precisamente en consultorios jurídicos. La celaduría como tal la desempeño ya en los últimos seis años antes de su asesinato, el oficio de Tito Libio antes de entrar a la universidad era el de construcción y oficios varios y entró a trabajar en la universidad aproximadamente en el año de 1972, y en 1970 inició su participación en el partido comunista, (PCC), “Tito y sus amigos asistían al trabajo barrial como organización, como PCC, con Ignacio Coral, Efraín Cueltan, este ultimo un líder del Barrio Popular tenia un poder de convencimiento y tenia un parlamento, un tipo entrador echado pà delante, como mi padre y él eran los mas frenteros para la situación en la que estaban trabajando, del Partido siempre se reunían los sábados y decían: por la mañana tenemos que ir a tal parte a trabajar con esta comunidad y hacían todas sus planes de trabajo eran muy unidos y pendientes de la situación regional y nacional, laboraban entre semana y el sábado lo dedicaban a la comunidad.”(Testimonio de uno de los Hijos de Tito Libio Hernández, septiembre de 2006).
Tito Libio Hernández, fue asesinado el día martes 16 de abril de 2002, a las 4:20 p.m., cuando se encontraba en la entrada peatonal de la Universidad. Dos individuos que se movilizaban en una moto Yamaha 125, color negro, sin placas, llegaron hasta las instalaciones universitarias y uno de estos sujetos ingresó a la caseta de celaduría, lugar en el que TITO LIBIO se encontraba y le propinó cinco disparos con arma de fuego de los cuales dos penetraron en su corazón. A pesar de que alcanzó a ser llevado aun con vida al Hospital, minutos mas tarde falleció. “Los dos sicarios que según indicios formaban parte del B-2 del Ejército, huyeron en la moto escoltados por una camioneta blanca 4×4 sin placas” (Informe de violaciones de los DDHHH a los estudiantes de la Universidad de Nariño,presentado ante la CIDH y la ONU. 2003).
En el mes de junio del año 2002 una de las secretarias de la Facultad de Derecho recibió una llamada en la que un sujeto, que se identifico como miembro de las AUC, advirtió que para este próximo semestre serian “dados de baja” varios dirigentes estudiantiles de la universidad, que lo del asesinato del trabajador TITO LIBIO era una simple prueba de lo que eran capaces.
Su sentir por la gente lo llevaba desde mucho tiempo atrás, el recorrido de su vida así lo demuestra tuvo muchos tropiezos, le toco estar en la calle prácticamente cuando el era muchacho, huérfano, un autodidacta, todos los conocimientos adquiridos parten de la experiencia propia y le gustaba bastante leer, cualquier cosa que encontraba lo leía.
“Tito tenía este lema: al pobre al desposeído siempre le tocaba como durito ganarse el sustento del día, el decía para buscarse un cambio en este país, porque nosotros tenemos muchos derechos, en este país que sobre todo estamos rodeados de muchas riquezas y que se nos tenga mal explotados, con falta de educación, el siempre le entraba a la lucha por tener un techo, una vivienda propia, casa propia tanto para nosotros como para la gente con la que el estaba trabajando. Existía una organización de vivienda, la gente recurría mucho al Dr. Ignacio la gente en ese tiempo buscaba mas la vivienda, la vivienda era lo mas necesario ellos siempre peleaban eso, estuvieron en el barrio la independencia, popular ellos lograron eso hombro a hombro con la comunidad, otros lideres que estuvieron en ese proceso, en el barrio libertad, esos tres barrios tengo conocimiento, de pronto hallan hecho mas, así el me comentaba ya que tengo un vago recuerdo, porque a mi me gustaba lo que hacia mi padre lo tengo presente.
Se sabia que en la constitución de Colombia nosotros tenemos mucho derechos, el les hacia mirar que nosotros tenemos derecho a un vivienda digna, gratuita o bueno a un bajo costo que no sea tan alto, a la educación a la salud todas esas cosas como que las estaban estropeando, entonces la gente se enteraba, la comunidad que trabajaba con ellos, talvez no tenia conocimiento de eso, por esta razón el gobierno tal vez los tenía aplacados quietos, los tenia doblegados al mismo sistema tiene que hacerse lo que el gobierno diga y listo, el siempre les decía … el desempeño de Tito era ponerse el overol con los demás, para trabajar en las mingas, para empezar a abrir las chambas, a desmontar el terreno, trabajaban fuerte y el no peleaba para el, lo hacia para la gente, y así también lograr que la gente se concientice, y que las cosas hay que lograrlas por ese lado, porque por el buen lado no se puede, tenían por eso que invadir y e esta era la única forma de exigir su derecho a la vivienda, el trabajaba, cogía su pico su pala y era déle, yo me acuerdo que el me llevaba yo era muchacho era niño, ahí medio les ayudaba pasándoles los jugos, o su café o la comida, lo que podía uno desempeñar.
Trabajaban muy fuerte desde tempranas horas de la mañana hasta la noche, ellos querían lograr rápido eso, porque si se demoraban llegaba el represor que es el mismo gobierno y decía no, no se puede ustedes no tienen derecho a esto, por eso cuando ellos con la comunidad ya tenían invadidas esas zonas o localidades luego empezaban a hacer las vueltas de papeles o con el Dr. Ignacio y algunas personas mas pendientes de su labor que les tocaba eso, los tramites para buscar ya la legalidad del terreno.
Las metas que el se proponía el las cumplía, claro está con los altibajos que se presentaran pero él era echado para delante, la fuerza pública quería desalojar a la gente, ellos frentiaban para que no golpeen, maltraten y desalojen a la comunidad, tuvieron sus golpes, recuerdo que él llegaba a la casa y mi mama tenia que curarlo nosotros pensábamos a veces que lo habían atracado y no, él llegaba sano y bueno y decía -mija cúreme porque estamos allá y nos toca llevar mas provisiones de comida porque necesitamos que la gente siga allí y nos quieren sacar, la fuerza publica nos quiere sacar y nos esta estropeando-, cuando se miraba así con más ganas salía y con más fuerza le entraba a la pelea y a seguir defendiendo los intereses de la comunidad.
Tito con los otros compañeros del PCC llegaban a los barrios, ya la fuerza publica los tenía reconocidos a los que lideraban el proceso y les tenían el ojo en la mira y entonces siempre llegaban con todo a maltratarlos a como diera lugar, eso era algo tenaz, cuando ellos se enteraban que iba a llegar la fuerza publica, no llevaban a los niños por seguridad.
En la Udenar dentro del sindicato, él tenia bastante acogida porque cualquier inquietud o reclamo que tenían los compañeros, para hacer, él les decía como deberían desenvolverse en eso o que tienen que hacer en un caso particular, él estaba pendiente de todos los compañeros en sus reivindicaciones y en sus necesidades cotidianas, le gustaba trabajar mucho con los compañeros y los invitaba a pertenecer al sindicato a aquellos que aún no se organizaban, y que se pelee y se reclamen todos lo derechos que tienen los trabajadores.
En el último periodo de vida de Tito él seguía laborando normalmente, pero si se sintió que bajó la guardia después de muchos acontecimientos que ocurrieron en la Universidad como la muerte del compañero Martín, Adriana y Marcos esos sucesos le hicieron bajar la guardia (Testimonio de uno de los Hijos de Tito Libio Hernández, septiembre de 2006).
EFECTOS
En la universidad se sintió muy fuerte esa oleada de represión que se vivió desde el año 2000 hasta el asesinato de Tito en el 2002, esto produjo un repliegue en las organizaciones estudiantiles y también en algún porcentaje las de los profesores y los trabajadores; la presencia del paramilitarismo era evidente así que se necesitaba guardar una serie de mecanismos para poder enfrentar esa dura represión. En la parte familiar fue mucho más fuerte la reacción en el momento del asesinato y después del crimen. Como lo afirma uno de los hijos de Tito:
Después del asesinato de mi padre para nosotros fue una pesadilla, hubo seguimientos, indagatoria no tanto conmigo ya que yo era el encargado de averiguar como iba el caso, le averiguaban a mi madre a mis hermanas, llamadas sospechosas, mi madre tenia una pequeña cafetería por el centro, eso era constante ver una camioneta blanca 4 por 4 era la 915, yo la recuerdo mucho porque siempre que iba al café de mi mama la encontraba allí parqueada, y esa camioneta también permanecía en el DAS., y así otros carros de vidrios polarizados se parqueaban a las afueras de la pequeña cafetería y se bajaban sujetos extraños y se la pasaban allí consumiendo y pendientes de quienes entraban, quienes salían o con quien conversábamos mi mama o yo, a la casa se iban a parquear enfrente de san Andrés, principalmente en las noches desde las 8pm a las am, todo esto ayudó para que mi madre empeorara de sus dolencias y enfermedades hasta el punto de llevarla a la muerte, en la parte económica se empezó a endeudar mucho al limite de perder el local o la pequeña cafetería, preocupada por si le iba a pasar algo a ella o alguno de sus hijos.
Un día también yo me dirigía a trabajar como les mencione anteriormente, también me desempeñaba en oficios varios en este caso construcción, unos sujetos armados, con gafas negras chaquetas de cuero, en una camioneta verde petróleo de vidrios polarizados, me interceptaron en los dos puentes y me arrinconaron contra la pared, yo llevaba mi maletín de trabajo y me lo hicieron desocupar y regaban todo al piso y me acusaban de ser un supuesto expendedor o comerciante de droga, y la gente comenzó a aglutinarse y yo empecé a denunciar lo que estaban haciendo conmigo y estos sujetos dijeron que fresco que me fuera tranquilo que aquí no había pasado nada que se habían confundido, yo les fije que lo iba a denunciar ante la defensoría del pueblo y ellos repitieron que fresco que me fuera, que sin problemas.
Mi familia entro en una crisis muy fuerte, emocional psicológica, económicamente (Testimonio de uno de los Hijos de Tito Libio Hernández, septiembre de 2006).
RESPONSABLES
Antes de su muerte, a Tito le hicieron llegar una amenaza por parte de las Autodefensas Unidas de Colombia, aproximadamente en el 1999-2000, el ya estaba trabajado con sintraunicol, con Simana y por su historia de trabajo político le llego la amenaza; “él no me la mostró sólo me comentó que le había llegado, y me dijo me preocupa eso, dejar las cosas así a medias, de pronto me vaya a pasar algo, y yo lo que trataba era de darle ánimos, diciéndole a usted no le va pasar nada porque esta trabajando por el bienestar de la gente y por lo que se necesita y esta reclamando lo que nos corresponde, el me decía claro eso es lo que no quiere el estado que nosotros reclamemos, la persona que empieza a reclamar y empieza a meterse de lleno en eso ya lo empiezan a ver como un enemigo, lo empiezan a ver como un cuadro político, y de esta manera tener un elevado reconocimiento y varia gente que se identifique con sus ideales”(Testimonio de uno de los Hijos de Tito Libio Hernández, septiembre de 2006).
Por la amenaza que recibió él pidió cambio en la entrada de la universidad porque allí era blanco perfecto y lo fue, se pidió un cambio para que lo trasladen dentro de la u, tal vez adentro les quedaba mas difícil hacerle daño, le hubiera tocado moverse por otro lado, y no le hicieron ese cambio y lo dejaron allí, y el tampoco hizo mayor esfuerzo para que lo cambiaran.
Amenazas a los familiares después del asesinato:
Los agresores empezaron a realizar llamadas a la casa donde él vivió lo últimos años, al igual que en la que vivían los hijos y la esposa de Tito, “llamaban y hacían escuchar armas, explosiones, no contestaban, o cuando lo hacían manifestaban verán ustedes con quienes andan, que a quien están haciendo entrar en la casa” (Testimonio de uno de los Hijos de Tito Libio Hernández, septiembre de 2006).
Tito tuvo un seguimiento un día en el que se programo un evento político en el colegio Javeriano, el se encontraba con un profesor o un estudiante no recuerdo muy bien se llama Tony una persona que conocía mucho a mi papa, trabajador que se vinculaba de lleno con las comunidades y daba talleres de diferentes temas a la población en los barrios, salieron de la universidad lo dos y los siguieron desde ese momento, en una moto los empezaron a seguir, por esas circunstancias Tony tuvo que salir de aquí. El me comento ese tipo de seguimiento pero yo creo que tuvo muchos más que el no me comento para no preocuparme a mi ni a mi familia.
Alguien, un día después del asesinato se acerco a mí y me dijo: ¿a usted le comentó todas las cosas que le estuvieron haciendo a Tito? No, el me comento algo, me dijo aquél personaje yo le comento y yo repetí no quiero saber y que me comente eso, ya paso eso y de todas maneras se tiene certeza de quiénes fueron y eso ya no hay nada que hacer y si yo me pongo a investigar y usted me dice que fueron estos y que miro placas o de pronto cosas yo le dije me puede suceder lo mismo como siempre ha pasado. Entonces le dije dejemos ahí la cosa y estoy más convencido de quienes fueron, y entonces el mismo me había dicho que eran esas personas los de las AUC a ciencia cierta no se quien fue, al saber directamente se podría informar y como el estado traban con ellos mismos, en concordancia, el día que sucedió el asesinato había un reten aquí de policía, que estaban haciendo requisa, de los carros que venían de Sotomayor, del Tambo, de Nariño y esos carros los estaban revisando desde la Cooperativa hasta el romboy, y como va a pasar desapercibida así una moto sin placas, esto ya es trabajado así de la mano los unos con los otros.
Cuando había protestas o las pedreas, las huelgas, ahí los cogieron dos o tres veces, las que recuerdo fueron esas y los habían encerrado, torturado en el permanente, en el calabozo, por parte de la policía lo habían colgado de los dedos y de las piernas, que si sabía quienes eran los que organizaban esas protestas, que quienes eran los que trabajaban con la guerrilla, por la estigmatización a los estudiantes, trabajadores y profesores de la universidad publica como guerrilleros, lo habían colgado de los dedos de los pies lo habían lavado, y le advirtieron que no siguiera en esas protestas, el no hacia caso. Esta situación se llevo a cavo entre los años de 1985 a 1990, a el lo tenían como el revoltoso, el revolucionario.
Al parecer Tito Libio tenia medidas cautelares, el recibió un celular que no podía manejar y me decía vea mijo esto para protección, esto no sirve será que les sirve a ellos para escuchar las conversaciones nuestras (Testimonio de uno de los Hijos de Tito Libio Hernández, septiembre de 2006).
