José EVARISTO CIRO GONZÁLEZ, minero desplazado
Otro hombre, de nombre desconocido
AMNISTÍA INTERNACIONAL
PÚBLICO Índice AI: AMR 23/74/00/s
19 de septiembre del 2000
http://www.amnesty.org/en/library/asset/AMR23/074/2000/fr/b0f91d43-ddc3-11dd-9b46-3f6554cca74d/amr230742000es.pdf
Según informes, varios asaltantes armados secuestraron a dos hombres en el departamento de Antioquia.
Se teme especialmente por su seguridad, ya que recientemente grupos paramilitares han matado a varios campesinos en la región.
El 8 de septiembre, José Evaristo Ciro González se dirigía hacia el municipio de Marinilla acompañado de su hermano menor. A las 8 de la mañana aproximadamente, se vio a José Evaristo hablando con un joven en una zona conocida como Belén; en ese momento tres pistoleros salieron al paso de los dos hombres y les obligaron a subir a su vehículo.
José Evaristo pertenece a una familia minera que hubo de huir de su hogar en el municipio de San Francisco, en Antioquia, cuando fuerzas paramilitares respaldadas por el ejército les acusaron de colaborar con la guerrilla. A menudo, quienes son objeto de tales acusaciones «desaparecen», o mueren a manos de las fuerzas de seguridad o de sus aliados paramilitares.
Durante las últimas semanas han muerto varios campesinos en Marinilla y en la zona de alrededor, al parecer a manos del grupo paramilitar respaldado por el ejército Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), después de haber sido acusados de ser colaboradores o simpatizantes de la guerrilla. (Véase AU 262/00, AMR 23/66/00/s, del 4 de septiembre.)
INFORMACIÓN GENERAL
Los miembros de las fuerzas armadas colombianas cometen graves violaciones de derechos humanos prácticamente con total impunidad, al igual que sus aliados paramilitares, responsables de dar muerte a miles de civiles durante los últimos cinco años. Si bien han transcurrido once años desde que el gobierno colombiano declaró ilegal la creación de organizaciones paramilitares, y dio instrucciones a las fuerzas armadas para que combatieran a tales grupos paramilitares y los desmantelaran, en muchas zonas del país estas fuerzas paramilitares siguen actuando con el apoyo de las fuerzas de seguridad.
Del mismo modo que el ejército y los paramilitares dirigen sus ataques hacia presuntos simpatizantes de la guerrilla, las fuerzas de la guerrilla ejecutan a personas a las que acusan de colaborar con las fuerzas armadas y sus aliados paramilitares.
