ROMPAMOS EL SILENCIO DE TANTA IMPUNIDAD

”Te habrán matado la carne con un torrente de fuego, pero jamás la palabra y menos el pensamiento”.

Víctor Jara

Un nombre más se ha sumado a la ya larga lista de hombres y mujeres caídos que han empeñado su energía y arriesgado lo que finalmente se les fue arrebatado, la vida, por su afán de justicia social, libertad e igualdad irrefrenables. Luchadores incansables que pese a las adversidades impuestas por una sociedad excluyente, que nos roba los sueños, que nos encadena a una existencia miserable, no frenaron sus ímpetus rebeldes ante las limitaciones materiales y sociales; guerreros que trascendieron el simple conocimiento de los problemas sociales que los circundaban y padecían en carne propia, y optaron por contribuir con sus ideas y perseverancia a la transformación de la sociedad.

En Colombia el asesinato político, entre otros actos de terrorismo estatal, cometidos contra todo aquel que pretenda contradecir, desde el pensamiento o la acción, los parámetros establecidos, se ha convertido en un acto redundante y, peor aún, ha sido afrontado con indiferencia por una sociedad sin memoria o demasiado aterrorizada como para mirar con ojo crítico el pasado, comprender el presente y conquistar el futuro.

La desmemoria ha sido la principal arma de los poderosos para rehuir ante la historia sus responsabilidades por los hechos represivos, mientras al mismo tiempo usan todos los medios en su poder para confundir a las nuevas generaciones, y sumir en el descrédito y el olvido a los protagonistas de protestas y descontentos sociales.

Ante nuestra mirada impotente y el silencio generalizado la historia se repite y uno más ha caído. En la noche del pasado lunes 14 de enero fue asesinado, por motivos políticos, el compañero y amigo entrañable Martín Hernández Gaviria, egresado de Ciencia Política de la Universidad Nacional, Sede Medellín, profesor del área de sistemas de un instituto técnico de la ciudad, y líder social de vieja data destacado por su participación en procesos organizativos a nivel barrial y estudiantil.

A éstos sectores populares fue a los que siempre dirigió sus esfuerzos, guiado por su experiencia y amor al pueblo. Su claridad, espíritu de trabajo, solidaridad, entrega y férrea disciplina fueron los pilares del desarrollo de su labor política, la cual influyó en quienes disfrutamos de su compañía en el despertar a la conciencia sobre la realidad que nos atropella.

Sus incontables historias, anécdotas de una vida llena de golpes y tropiezos, pero también de luchas y grandes logros, continúan demostrándonos que los cuentos no son historias para dormir a los niños, sino para despertar a los grandes.

Cada uno de los que ahora falta nos ha dejado un legado, un acto de valentía, una mano levantada contra la injusticia y el odio de quienes tienen más hacia los que tienen menos, un murmullo colectivo convertido en grito que se opone a dejarse aplastar por el terror.

De Martín nos quedan miles de kilómetros recorridos a pie; una sonrisa a veces burlona, a veces sincera; frases punzantes que cuestionaban decisiones tomadas a la ligera; pero sobre todo, historias convertidas en estimulante de la memoria, y un sueño de transformación alrededor del cual nos unimos miles de personas, colombianos, latinoamericanos, habitantes del mundo, todos continuadores de los mismos ideales de libertad y justicia social.

Como a cada uno de los que se han ido, lo estamos extrañando y lo extrañaremos cada vez que pisemos una de sus huellas en el camino, nuestros corazones se arrugan y se arrugarán siempre con su recuerdo, y lloran la tristeza de haber perdido a un maestro, al mejor de los amigos.

Pero ni una lágrima más por su cuerpo ausente, porque sus ideas, que son él mismo y todos a la vez, continúan germinando, perpetuándose y adquiriendo nuevos bríos en quienes nos reunimos para soñar y luchar por construir un mejor país para todos.

”Estoy harto que los asesinos

y negadores de la vida

Proclamen a voz en cuello

ser ellos la vida”

Irme Kertesz

¡Compañero Martín Hernández Gaviria Luchando te Recordaremos!!!