POSIBLE ”DESAPARICIÓN”

COLOMBIA:John Albert Muñetón Pulgarín, 17 años de edad
Luz Miriam Pulgarín Jaramillo, 41 años de edad
Astrid Janeth Muñetón Pulgarín, 18 años de edad
Marta Isabel Tamayo Gil, 16 años de edad

AMNISTÍA INTERNACIONAL
25 de noviembre de 1992
http://www-secure.amnesty.org/es/library/asset/AMR23/068/1992/es/174eaed8-ed97-11dd-95f6-0b268ecef84f/amr230681992es.html

Amnistía Internacional siente preocupación por la seguridad física de John Albert Muñetón Pulgarín, la de su madre, su hermana y su novia, quienes fueron vistos por última vez frente a la comisaría de policía de Medellín, departamento de Antioquia, el 8 de noviembre de 1992.

Según los informes, John Albert Muñetón Pulgarín, de 17 años de edad, fue detenido alrededor de las tres de la tarde del 7 de noviembre en el distrito de Aranjuez de Medellín por varios agentes de policía uniformados y en motocicletas. Fue conducido a la estación de policía de Manrique y ”acusado de haber atacado a una patrulla de la policía”. El 8 de noviembre John Albert Muñetón Pulgarín fue entregado a la unidad de la policía de inteligencia, F-2, y luego trasladado a la Estación Norte para menores de edad. A las cinco de la tarde hizo una declaración jurada ante un juez que ordenó inmediatamente su liberación por no existir pruebas contra él. A las ocho menos cuarto de la noche fue puesto en libertad y abandonó la comisaría con su madre, Luz Miriam Pulgarín Jaramillo de 41 años, su hermana, Astrid Yaneth Muñetón Pulgarín de 18 años y su novia, Marta Isabel Tamayo Gil de 16 años. Testigos presenciales afirman que les vieron subir a un taxi amarillo. Desde entonces no se han vuelto a tener noticias suyas y se teme por su seguridad.

Grupos locales de derechos humanos han denunciado su posible ”desaparición” ante la Oficina del Procurador Regional.

INFORMACIÓN GENERAL

En los últimos años en Colombia se han registrado violaciones de derechos humanos sistemáticas y generalizadas, entre ellas tortura, ”desapariciones” y ejecución extrajudicial. Sindicalistas, campesinos, dirigentes vecinales y miembros de partidos legales de izquierda se encuentran entre los objetivos preferidos. Las autoridades colombianas han atribuido la mayoría de esas violaciones a grupos de oposición armados o a ”escuadrones de la muerte” formados por civiles los cuales afirma no ser capaz de controlar. Sin embargo, investigaciones independientes han descubierto que muchos de esos grupos operan bajo el mando o con el apoyo de las fuerzas armadas y de seguridad colombianas. Amnistía Internacional también ha recibido un creciente número de informes de homicidios perpetrados en las principales ciudades colombianas contra los denominados ”indeseables sociales” entre los que se encuentran vagabundos, prostitutas y presuntos delincuentes. Algunas investigaciones conducidas por el Procurador General han implicado a varios miembros de la policía nacional en los homicidios.