CINEP Y COSPACC
Noche y Niebla – Casanare: Exhumando el Genocidio
El domingo 11 de marzo de 2002, hacia las 8:00 horas, llegó a la vereda Chullagua, del municipio de Chámeza, un grupo paramilitar compuesto por ocho personas fuertemente armadas, quienes ingresaron a la casa del señor JOSÉ ROSELINO GRANADOS GALINDO, de 55 años de edad. Delante de su esposa fue sacado de la vivienda, lo amarraron y lo dejaron una hora en el patio de su casa, mientras era custodiado. Al mismo tiempo otro grupo paramilitar se dirigió a la casa del señor MIGUEL RODRÍGUEZ, vecino de JOSÉ ROSELINO, quien fue sacado también violentamente de su vivienda. Luego se llevaron a las dos víctimas, con destino a la vereda EL Palmar. MIGUEL RODRIGUEZ fue dejado en libertad al siguiente día, luego de ser golpeado brutalmente. Hasta la fecha no se tiene información sobre el señor JOSÉ ROSELINO GRANADOS. Su esposa fue obligada a salir de la vereda el mismo día por amenazas del grupo paramilitar.
En el mes de mayo de 2002, el joven ADONAÍ ROMERO GRANADO, de 22 años de edad, sobrino de la esposa de JOSÉ ROSELINO GRANADOS, fue detenido por los paramilitares en la vereda Barriales, donde lo amarraron a un árbol, mientras en presencia de miembros de la comunidad calentaban hierros y lo quemaban por todo el cuerpo; luego se lo llevaron y nunca se volvió a tener noticia alguna de su suerte.
En el mes de octubre de 2004, paramilitares llegaron hasta la casa de ANDREA YOHANA BALLESTEROS, de 18 años de edad, nieta de la esposa de JOSÉ ROSELINO GRANADOS, en la vereda Chullagua, de donde la sacaron y se la llevaron por el camino que conduce a la vereda Sinagaza, donde más adelante fue ejecutada. El mismo día de los hechos su madre y esposo recuperaron el cuerpo.
En el año 2004, el joven ÍTALO JULIO GRANADOS BALLESTEROS, de 22 años de edad, hijo de JOSÉ ROSELINO GRANADOS, quien se dedicaba al trabajo de construcción en Bogotá, viajaba desde esta ciudad con destino a Chámeza a visitar a su madre; muy cerca de la zona urbana de Pajarito (Boyacá), fue detenido y desaparecido por paramilitares. Jamás se volvió a saber sobre el paradero.
Esta cadena de crímenes en los cuales aparece en primer plano la responsabilidad de la estructura militar encubierta, o paramilitar, implica diversas violaciones a los derechos humanos fundamentales, como Detenciones Ilegales y Arbitrarias, Desapariciones Forzadas, Torturas, Desplazamientos Forzados y Ejecuciones Extrajudiciales. También implica infracciones graves al DIH como Torturas, Homicidios Intencionales de Personas Protegidas y Desplazamientos Forzados. La sistematicidad que revela la cadena de ensañamientos contra un clan familiar, implica además el Crimen de Lesa Humanidad de PERSECUCIÓN, tipificado en el Estatuto de Roma como la negación de múltiples derechos de un conjunto poblacional.
Las víctimas, integrantes de un mismo grupo familiar, son:
• José Roselino Granados Galindo (detenido ilegal y arbitrariamente, torturado, desaparecido
forzadamente);
• Miguel Rodríguez (detenido arbitrariamente, torturado);
• Adonaí Romero Granado (detenido ilegal y arbitrariamente, torturado, desaparecido forzadamente);
• Andrea Yohana Ballesteros (detenida arbitrariamente, ejecutada extrajudicialmente);
• Ítalo Julio Granados Ballesteros (detenido ilegal y arbitrariamente, desparecido forzadamente);
• Conjuntos familiares (desplazados forzadamente).
