Nuevamente el actor colombiano abre su corazón para revelar datos de la primera sentencia que un juzgado emitió por el asesinato de su hermano Gonzalo.
eltiempo.com
23 de julio de 2009
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El 18 de diciembre del 2006, en inmediaciones de Yarumal, Antioquia, el ingeniero civil Gonzalo Correa, hermano mayor del actor Aldemar Correa, fue asesinado y enterrado en una fosa común y reportado como guerrillero por parte de miembros de un grupo de contraguerrillas del batallón Girardot, adscrito a la Cuarta Brigada.
La familia Correa emprendió una acción judicial que el 21 de mayo del 2009 condenó a cuatro miembros del Ejército a 35 años de prisión por falso positivo, según el radicado 3965 de la Fiscalía de derechos humanos en Medellín.
En la edición de la Revista ALÓ de enero del 2007, Aldemar dio estas declaraciones: ”Que se sepa la verdad, en Colombia muchos crímenes quedan impunes, la gente se queda con la boca callada. Voy a encontrar a los responsables”, y ahora esa promesa es una realidad. El proceso continúa contra dos miembros más del ente militar.
¿Qué tan difícil fue este proceso?
Reinventar la familia fue lo más duro. Gonzalo era un pilar muy importante para todos nosotros, sentí que tenía que sacar a mi familia adelante. Esa tragedia nos fortaleció en amor y me tocó amarrarme el cinturón y apoyar a mis padres y hermanos. Con Gonzalo nos criamos como mellizos, fue como si una mina quiebrapatas hubiera acabado con la mitad de mi vida.
¿Usted y su familia han tenido consecuencias por emprender esta acción legal?
Empezamos a vivir con miedo, no es un secreto que éramos sobrevivientes de esta sociedad. Sabíamos como familia que estábamos en el ojo del huracán, nos sentíamos acorralados con llamadas y otras intimidaciones y aunque no supimos de parte de quién eran, sí las sentimos. Por tal motivo mi familia tuvo que mudarse en varias oportunidades.
¿Está tranquilo con el fallo, cree que se hizo justicia?
Forma parte de un proceso de justicia, es importante que los culpables estén tras las rejas. Esto aún no ha terminado pero ya se ven los resultados, vamos bien, yo me siento tranquilo de saber que el sistema está respondiendo.
¿Estuvo presente en el juicio de los implicados?
Por mi salud mental prefiero no ver a ninguno de ellos. Mi madre sí tuvo el valor suficiente para verlos. Ahora que soy el mayor de los hijos estoy enfocado en velar por mi familia.
¿Cómo afrontó su mamá todo este proceso de tener enfrente a los victimarios de su hermano?
Sagradamente, no le he preguntado. Lo dejo a la imaginación, estoy seguro de que para ella no fue fácil, pues tuvo que dar declaraciones sobre los hechos.
En la edición de ALÓ de enero del 2007 dijo que quería que se supiera la verdad; se supo en su totalidad, ¿está tranquilo por eso?
Se limpia la memoria de mi hermano y eso es lo más importante. Hasta el momento el fallo habla por sí solo, porque se demostró que fue un falso positivo y quedó claro que las víctimas somos nosotros. Mi madre descansa por el hecho de que se haga justicia.
Aldemar Correa HOY:
Es uno de los protagonistas de Niños ricos, pobres padres, telenovela que inició después de regresar de México, donde grabó Deseo prohibido, su primer trabajo después de la película Paraíso travel. En agosto será papá por segunda vez, en esta ocasión de una niña que tendrá por nombre Salomé.
La otra cara de la moneda
Y aunque ya se dio un primer fallo por parte del juzgado, los militares implicados pueden utilizar dos instancias más para alegar su inocencia frente a estos ‘falsos positivos’ o conductas criminales, como se les conoce en los estamentos de gobierno. El primero de ellos es el ‘Recurso de apelación’, que se emite directamente al juzgado que les notificó el fallo; de reconfirmar la sentencia, pueden utilizar el ‘Recurso de casación’, que básicamente consiste en enviar el fallo a la Corte Suprema de Justicia para que allí revisen el proceso y emitan un fallo definitivo sobre la sentencia. Solo hasta ese momento se sabrá si ellos finalmente son condenados o absueltos de su culpabilidad.
Por su parte el Ejército Nacional manifiesta que estos hechos son vergonzosos y lamentables y para frenar dichos actos adelanta capacitaciones en forma permanente a todos los hombres que componen su unidad militar para elevar la conciencia de respeto por los derechos humanos y el tratamiento al derecho internacional humanitario y en busca de obrar siempre dentro de la legalidad con el fin de preservar la legitimidad de la institución.
