Colectivo Sociojurídico Orlando Fals Borda
Bogotá, D.C., junio del 2017
Nuevas entregas dignas de cuerpos de personas desaparecidas, como resultado del Acuerdo Humanitario, del proceso de…
Posted by Corporación Colectivo Sociojurídico Orlando Fals Borda on Fimmtudagur, 6. júlí 2017
El 7 y 9 de junio de 2017, en Villavicencio y Vista Hermosa, departamento del Meta, las familias de ROBINSON LUANGO RODRIGUEZ, YEILER ANDRES CUBIDES ZULUAGA, FERNEY ECHEVERRY BERMUDEZ, FABIÁN ALEJANDRO AGUIRRE URREA y MILLER MALVER LOZANO, recuperaron los cuerpos identificados de sus seres queridos que se encontraban desaparecidos forzadamente y habían sido sepultados como personas no identificadas en los Cementerios de Granada y Vista Hermosa, en el departamento del Meta.
Estas entregas dignas de cuerpos identificados de personas desaparecidas es consecuencia del Acuerdo Humanitario firmado en La Habana entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC EP en octubre del 2015, el Comunicado #62, como medidas inmediatas de carácter humanitario previo a la implementación de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas – UBPD, creada a través del Acto Legislativo 01/2017 y organizada por medio del Decreto Ley 589/2017, sobre la cual miles de familiares guardan la esperanza que sea la oportunidad de tener respuestas sobre dónde están sus desaparecidos, lograr esclarecer la verdad de lo sucedido y determinar quién han sido los responsables.
Las familias de ROBINSON, YEILER, FERNEY, FABIAN y MILLER en las ceremonias realizada en Villavicencio y Vista Hermosa, en la entrega digna de sus cuerpos, expresaron agradecimiento al proceso de paz y exigieron que se continúen las investigaciones para poder satisfacer su derecho a la verdad, rechazando en todos los casos el señalamiento realizado de que fueron “muertos en combate”. En el acto de memoria y dignidad en homenaje a sus desaparecidos, recordaron quiénes son sus familiares, los sueños truncados con la desaparición forzada, el sufrimiento de la búsqueda y la alegría de lograr recuperarlos, aquí parte de sus vidas y memorias compartidas.
Robinson Luango Rodríguez:
ROBINSON, nació en Vista Hermosa (Meta), el 15 de febrero de 1996. Era un niño de 15 años, muy educado y alegre que empezó a trabajar desde corta edad para ayudar a la manutención de sus hermanos, por ser su madre, Eulalia, cabeza de hogar. Pasaba su vida de finca en finca, dedicado a oficios varios, viviendo donde la abuela en Vista Hermosa, mientras su madre y hermanos, desplazados forzadamente, sobrevivían en Villavicencio. Un día de agosto del año 2011, salió a la finca de un tío a cortar un racimo de plátanos y nunca más regresó. Lo buscaron incansablemente sin obtener respuesta.
Cuatro años después, apareció su cuerpo sepultado como persona no identificada en el cementerio de Granada, a donde fue llevado el 22 de agosto del 2011 por el ejército, entregándolo a la Fiscalía como “muerto en combate” en la vereda “Cerro Sardinata” de Vista Hermosa. El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en Granada, realizó la necropsia, reportando a un niño de 15 años como un hombre de 20 a 25 años, sin verificar las huellas con la registraduría, donde años después este cotejo logró su identificación fehaciente.
En diciembre del 2015, en el marco de las medidas inmediatas del Comunicado 62 de La Habana, se logró su exhumación y luego de más de un año en laboratorios del CTI de la Fiscalía, de pruebas genéticas practicadas en laboratorios de la INTERPOL de la Policía, la familia de ROBINSON logró recuperarlo, velarlo en su humilde vivienda y llevarlo al Cementerio Central de Villavicencio, sitio de conciencia y memoria, para darle una sepultura digna, en espera de lograr respuestas sobre los demás desaparecidos en la familia, el otro hermano de Robinson, WILMER ANDRES, el esposo de Eulalia, JHON FREDY LOMBANA y uno de sus hermanos.
Yeiler Andrés Cubides Zuluaga:
YEILER ANDRES, nació el 13 de marzo de 1991 en Piñalito, Vista Hermosa, Meta. Era un joven agradable que quería mucho a su familia, especialmente a su madre, María del Carmen, a quien luego de la ejecución extrajudicial y desaparición forzada de su padre, HENRY CUBIDES, en enero de 2006, le decía que no debía trabajar pues para eso él “era el hombre de la casa”. Seis meses después de esta promesa, unidades militares del ejército también lo desaparecieron forzadamente. El 17 de junio de 2006, salió a trabajar a un sitio conocido como “Pueblo Loco”, en la vereda Palmeras, muy cerca de donde vivían en la vereda Santo Domingo, en Vista Hermosa. Días después, el 25 de junio, un amigo de la familia le informó a María del Carmen que su hijo había sido retenido por el Ejército en el sitio conocido como “Cordillera”. La madre salió en búsqueda de su hijo, y en el camino se encontró con otra madre, quien le dijo que YEILER y su hijo (JOSE DAVID BAQUERO RENGIFO), habían sido asesinados por el Ejército y presentaron como “muertos en combate”, colocándoles armas y un uniforme camuflado. María del Carmen siguió el camino para recuperar a su hijo, pero varios pobladores la alertaron de las amenazas del Ejército, “quienes la buscaban con una foto y la orden de matarla”.
A pesar de los intentos, no logró recuperar a su hijo, quien fue sepultado por el Instituto Nacional de Medicina Legal de Granada, luego de recibirlo por parte de un juez de la Justicia Penal Militar quien realizó el levantamiento de los cuerpos entregados por las unidades militares como “Dos presuntos terroristas muertos en combate con el ejército”. En julio del 2012 fue exhumado, en febrero del 2013 el Instituto Nacional de Medicina Legal, realizó un informe pericial del cuerpo “NN o Yeiler Andrés Cubides Zuluaga” y hasta septiembre del 2016 se logró una confirmación por perfil genético. Desde el momento de la inspección al cadáver como de la necropsia realizada en junio del 2006 se conocía la identidad de YEILER ANDRES, pero sepultarlo como persona no identificada fue la manera de ocultar la ejecución extrajudicial y después de casi 11 años de desaparición forzada, su familia logró recuperar parte de su cuerpo esqueletizado y con ello empezó a develarse la verdad. María del Carmen ha logrado recuperar a su esposo y su hijo, desaparecidos forzadamente por el ejército nacional, en el marco del Acuerdo Humanitario sobre desaparecidos, dado en el proceso de paz.
Ferney Echeverry Bermúdez:
FERNEY, nació el 24 de abril de 1979, en San José de Guaviare. Era un joven entusiasta y descomplicado que llenaba de gozo su hogar por su extroversión, alegría expresada en risas, cantos y un buen sentido del humor. En el año 2000 se fue a trabajar en un sitio conocido como “Mata Bambú” en Toledo, Meta, desde donde se comunicaba constantemente con la familia. Desde el 20 de noviembre del mismo año ya no se volvió a saber nada más de él, hasta años después que la familia se encontró con su foto dentro de las personas identificadas en los cementerios de los Llanos Orientales, difundida a través de la campaña “Contemos la Verdad, porque todas las personas no identificadas tienen una historia”, cuyo objetivo es localizar a los familiares de las personas desaparecidas que se han lograda identificar. La familia de Ferney ha sido víctima de desplazamiento forzado, amenazas, señalamientos y hostigamiento por parte de los distintos grupos armados, incluyendo el Ejército Nacional. Cuando lograron recuperar el cuerpo de FERNEY, recuperaron fragmentos de verdades y otros hechos por esclarecer.
Al parecer, FERNEY murió en mayo del 2005, por múltiples impactos de fusil y ametralladora, cerca de 17 disparos y junto con él fueron sepultados otras dos personas como no identificadas, en el cementerio de Granada. Los tres fueron reportados por el ejército como “muertos en combate” en la vereda El Triunfo de Lejanías, Meta. Al igual que en otros casos, el levantamiento de los cuerpos lo realizó un Juez Penal Militar y la necropsia practicada por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. La familia de FERNEY logro recuperar el cuerpo en el marco del proceso de paz, ahora esperan poder esclarecer realmente cómo murió y qué pasó durante todo el tiempo que no supieron de él.
Fabián Alejandro Aguirre Urrea:
FABIÁN ALEJANDRO, nació el 12 de enero de 1977 en Santa Rosa de Cabal, Risaralda. Desde muy niño fue llevado a Vista Hermosa, en busca de mejores condiciones de vida. Allí vivía muy alegre compartiendo las vicisitudes de una vida campesina pero finalmente llena de bellos momentos. La situación cambió un día de marzo cuando a escasos 14 años de edad fue retenido por hombres armados que se lo llevaron con rumbo desconocido. La familia no tuvo ninguna información sobre el paradero de FABIÁN ALEJANDRO hasta 2016 cuando a través de la campaña “Contemos la verdad porque todas las personas no identificadas tienen una historia”, pudieron conocer que su cuerpo había sido inhumado como no identificado en un cementerio de Vista Hermosa.
La familia de FABIÁN ALEJANDRO ha padecido la violencia política y violaciones a los derechos humanos, uno de sus hermanos fue ejecutado extrajudicialmente y desaparecido forzadamente por parte del Ejército Nacional, miembros de la familia han sido desplazados forzadamente de sus tierras, tras amenazas y señalamientos de ser “auxiliadores de la guerrilla”. Hoy la familia sigue esperando respuestas claras sobre los hechos en los que murió FABIÁN ALEJANDRO el 28 de diciembre del 2005 en la vereda Playa Rica de Vista Hermosa, ya que han tenido conocimiento que al momento de los hechos no solo era mayor de edad sino que había intentado realizar un proyecto de vida diferente a la guerra.
Junto al cuerpo de FABIAN ALEJANDRO, también fue entregado el cuerpo de MILLER MALVER LOZANO, de quien no compartiremos el relato de su vida ni de los hechos de su desaparición por no estar autorizados por sus familiares, quienes no fueron acompañados por el Colectivo OFB en este proceso de lograr recuperar el cuerpo de su ser querido y lograr darle una digna sepultura.
Las familias de FERNEY, YEILER y ROBINSON, decidieron no estar solas en la entrega digna de los cuerpos de sus seres queridos, por ello quisieron que fuera una ceremonia colectiva y contar con la presencia de personas, organizaciones e instituciones que de alguna manera han hecho posible este momento o esperan que puedan comprometerse en mayor medida con la búsqueda de las personas desaparecidas y la puesta en marcha de la nueva Unidad de Búsqueda.
Por ello, en el Acto de memoria y dignidad en homenaje a ROBINSON, YEILER y FERNEY, participaron además de familiares y amigos, el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado – MOVICE – Capítulo Meta, el Comité Internacional de la Cruz Roja-CICR, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos – OACNUDH, el Equipo en Colombia de OXFAM, el Fondo Sueco-Noruego de Cooperación con la Sociedad Civil colombiana – FOS, la Dirección de Justicia Transicional del Ministerio de Justicia y del Derecho, la Secretaría de Víctimas de la Gobernación del Meta, la Corporación Vínculos, la Corporación Claretiana Norman Pérez Bello, Equipo Interdisciplinario de Trabajo Forense y Asistencia Psicosocial – EQUITAS, junto con quienes coordinaron la diligencia de entrega digna del Grupo de Exhumaciones de la Fiscalía General, la Unidad de Atención y Reparación Integral a Víctima, con el equipo del Colectivo OFB y el P. Henry Ramírez Soler.
Durante la implementación del Acuerdo Humanitario sobre desaparecidos, entre noviembre del 2015 a junio del 2016, 80 familias han logrado recuperar los cuerpos identificados de sus seres queridos desaparecidos, sepultados en condición de personas no identificadas en cinco cementerios de los Llanos Orientales, la misma cantidad que en los cuatro años anteriores. Esta situación genera esperanza en los familiares de personas desaparecidas en los Llanos Orientales, quienes esperan que con la puesta en marcha de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas los resultados puedan ser mayores y lograr tener respuestas tras décadas de búsqueda.
