AMNISTÍA INTERNACIONAL
http://www.amnesty.org/es/library/asset/AMR23/030/2000/es/4c80eee2-df3d-11dd-a3b7-b978e1cb2058/amr230302000es.html
El defensor de los derechos humanos Jesús Ramiro Zapata Hoyos fue secuestrado y asesinado por hombres armados el 3 de mayo. Amnistía Internacional siente una preocupación extrema por la seguridad de otros defensores de los derechos humanos del departamento de Antioquia.
Jesús Ramiro Zapata Hoyos era un destacado miembro del Comité de Derechos Humanos del Nordeste y del Colectivo de Derechos Humanos Semillas de Libertad, una agrupación que reúne a varias ONG de derechos humanos.
Al parecer, lo secuestraron en un bar en el municipio de Segovia, departamento de Antioquia. A la mañana siguiente, un individuo no identificado llamó por teléfono a su familia y le dijo que su cadáver estaba a las afueras de Segovia.
El día que lo secuestraron, Jesús Ramiro había denunciado ante las autoridades locales que «Del 15 de abril al viernes 28 han preguntado 8 veces por mí algunos paramilitares nuevos que no me conocen».
Según los informes, el 3 de abril del 2000 un grupo de 500 paramilitares llegó al municipio de Segovia y al municipio vecino de Remedios y acampó en la zona de Otu, en Remedios. En esa zona hay estacionadas muchas tropas del ejército, pero éstas no hicieron nada por enfrentarse a los paramilitares.
El Comité de Derechos Humanos de Segovia, una organización no gubernamental de derechos humanos, ha desempeñado un importante papel en la denuncia de las violaciones de derechos humanos cometidas en la zona, como por ejemplo una incursión conjunta de las fuerzas armadas y los paramilitares en la localidad de Segovia, en abril de 1996, durante la cual al menos 17 personas murieron o «desaparecieron». El año pasado, tras una serie de investigaciones judiciales, un capitán del ejército fue declarado culpable de participar, junto con fuerzas paramilitares, en esa matanza. Los defensores de los derechos humanos y otras personas que denuncian las violaciones de derechos humanos y los fuertes vínculos existentes entre las fuerzas armadas y los paramilitares han sido en ocasiones acusados de las violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad o sus aliados paramilitares.
INFORMACIÓN GENERAL
Los grupos paramilitares han dado muerte a varios miles de civiles durante los últimos cinco años, y las fuerzas armadas y de seguridad colombianas y sus aliados paramilitares siguen cometiendo graves violaciones de derechos humanos prácticamente con total impunidad. Aunque en 1989 el gobierno colombiano suspendió la base legal constitucional para la formación de organizaciones paramilitares y dio instrucciones a las fuerzas armadas para que combatieran a tales grupos y los desmantelaran, en muchas zonas del país estas fuerzas paramilitares siguen actuando con el apoyo de las fuerzas de seguridad.
Las fuerzas de seguridad y sus aliados paramilitares han calificado frecuentemente a las organizaciones de derechos humanos de simpatizantes o colaboradoras de la guerrilla, para poder presentarlas como blanco legítimo de sus ataques en las operaciones de contrainsurgencia. En los últimos tres años, al menos 25 defensores de los derechos humanos han muerto o han «desaparecido». Algunos grupos de oposición armada también se niegan a respetar la legitimidad y la independencia de organizaciones pertenecientes a la sociedad civil.
