Lo único que saben hoy las autoridades del paradero de Jairo y Yolanda es que el 23 de octubre la pareja se dirigió al terminal de transportes de Bogotá a abordar un automotor que los llevaría a Chocontá.
eltiempo.com
6 de diciembre de 1994
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-260383
Era domingo y él, abogado litigante, había programado el viaje para conocer en los detalles de un caso de sucesión para el cual lo habían contratado. Ella, funcionaria de la Rama Judicial, su amiga, aceptó acompañarlo.
Jairo Murillo Guillén salió de su residencia en la calle 145 con carrera 22 a las 9:30 a.m y según le explicó a su esposa y sus dos hijas -también menores de edad- iba a hablar de una posible sucesión .
El abogado en su camino recogió en la calle 69 con carrera a Ana Yolanda Correa, la asistente social del Juzgado Tercero de Familia.
De allí, según los datos que tienen ambas familias, partieron al terminal de transportes donde abordarían un bus que los llevaría a Chocontá.
Luz Alba Espitia de Murillo, cree que a su marido lo secuestraron. No sabe si la desaparición de su esposo tiene origen en el caso que iba a conocer. El apenas nos dijo que iba para allá -relató la sicóloga de 46 años- que el señor Eduardo Cuellar lo había contratado para lo de la sucesión .
No hemos recibido llamadas, ningún indicio de su paradero. Ana Yolanda Correa Correa está vinculada hace 17 años al poder Judicial. La asistente social del Juzgado Tercero de Menores nunca había faltado a su trabajo , afirmaron los compañeros.
Es una persona cumplidora deber, buena madre -tiene un niño de cuatro años- buena trabajadora , dijeron.
El caso de Jairo y Yolanda lo está investigando la Fiscalía General de la Nación. Hasta el momento, según los funcionarios que tienen el caso, no es mucho lo que se ha podido avanzar en las indagaciones.
Entre tanto, dos familias están desde el 23 de octubre en vilo, en la más completa incertidumbre y, como tantas otras en el país, esperando que sus seres queridos regresen con vida.
