eltiempo.com
11 de febrero de 1993
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-40325
Como Mónica Castaño Escobar, de 20 años, estudiante de Diseño Industrial, fue identificada por las autoridades una de las tres jóvenes asesinadas ayer en Sabaneta, municipio ubicado al sur de Medellín. La estudiante fue hallada junto con Lina Solórzano Tobón, de 22 y Jacquelin del Socorro Ramírez Rendón, de 23, en la carrera 42 con calle 58 sur, un sector despoblado de la Avenida Las Vegas.Los cuerpos sin vida de las trres infortunadas mujeres fueron hallados baleados y maniatados. Según las autoridades judiciales que practicaron el levantamiento, en el lugar donde fueron hallados los cadáveres se encontró un vehículo Chevrolet Sprint, color gris, de placas LAC-664. Las autoridades investigan para establecer si el vehículo era propiedad de alguna de las víctimas o si fue utilizado para cometer el crimen. De acuerdo con las primeras indagaciones, las jóvenes asesinadas residían en los barrios Belén al occidente de Medellín y La Magnolia, de Envigado. La Policía confirmó que ninguna de las víctimas resgistraba antecedentes penales. Las autoridades manifestaron desconocer los móviles y autores del triple homicidio. En los últimos dos meses más de 30 personas han muerto en varias masacres en Medellín y demás municipios del Valle del Aburrá. Las autoridades atribuyen estos crimenes a venganzas personales y al ajuste de cuentas entre delincuentes.
Hallan muertas a otras dos mujeres
Cuatro personas, entre ellas dos hermanas, fueron asesinadas ayer en hechos aislados ocurridos en el municipio de Chigorodó, Región de Urabá. Según el reporte entregado por la policía, sicarios que huyeron a pie asesinaron en el barrio el Bosque, zona urbana de la localidad, a las hermanas Gladys y Luz Dary Durango López de 20 y 18 años de edad. Las jóvenes eran estudiantes de bachillerato y, al parecer no habían recibido ningún tipo de amenazas contra sus vidas, dijeron voceros de la alcaldía de Chigorodó.
De otra parte, en predios de la finca Alejandría fueron encontrados los cadáveres del capataz de la hacienda Orlando Monsalve, de 25 años y el trabajador, Javier Cuadros Jimenez, de 27 años. Sus cuerpos presentaban múltiples impactos de bala y signos de tortura.
