MATAN A CORONEL JUZGADO POR MASACRE DE RIOFRÍO

eltiempo.com
15 de febrero de 1999
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En una reunión familiar, en un establecimiento público, se encontraba el ex comandante del Batallón Palacé de Buga LUIS FELIPE BECERRA, quien había sido juzgado por la masacre de 13 personas en Riofrío en 1993, cuando resultó muerto a bala. Los hechos son confusos.

La justicia castrense condenó el año pasado al teniente coronel retirado a 12 meses de cárcel en el proceso de Riofrío, en un fallo que resultó controvertido por familiares de las víctimas y algunas organizaciones.

Según la Policía Metropolitana, Becerra se encontraba con algunos familiares en el restaurante Tizones, en el norte de Cali, en la Avenida 6a Bis con calle 30. A la 1:10 de la mañana un desconocido le propinó un disparo en el lado izquierdo del tórax.

Aunque una versión habla de un supuesto intento de atraco, la Policía dice textualmente que fue agredido por un sujeto, que luego escapó.

El ex militar recibió un impacto en el lado izquierdo del tórax y fue trasladado a la Clínica de Occidente, donde falleció minutos después. Según vecinos del sector, hubo más de tres detonaciones, pero no hubo otros lesionados.

El reporte oficial indica que el homicida huyó en un taxi marca Chévrolet Chevette de placa VBI 972.

El año pasado, un tribunal militar, presidido por el comandante de la Tercera Brigada, general Jaime Ernesto Canal, condenó al teniente coronel retirado Becerra a 12 meses por encubrimiento por favorecimiento en el caso de Riofrío registrado el 5 de octubre de 1993. También fueron condenados el mayor Eduardo Delgado Carrillo a nueve meses; el sargento segundo Leopoldo Moreno Rincón, a siete meses. Mientras que fueron absueltos un capitán, un cabo primero y 30 soldados.

Los hechos ocurrieron en el Alto de la Loma, de la vereda El Bosque en el corregimiento de Portugal de Piedras, en jurisdicción de Riofrío. En ese entonces, el Ejército presentó a los muertos como 13 guerrilleros vestidos con uniformes militares y con un rocket, un fusil, cuatro escopetas, 50 tacos de dinamita, dos minas antitanque y 12 uniformes de la Policía.

No obstante, de acuerdo con el examen del material probatorio se concluyó que no hubo tal combate y que las personas muertas eran campesinos y estaban desarmadas cuando se produjo la acción.

Las personas muertas hacen parte de dos familias, y respondían a los nombres de Miguel Enrique Ladino, de 70 años; sus hijos Miguel Antonio, de 60; María Zeneida, de 40; Carmen Emilia, de 33; Julio, de 28; Lucely Colorado, esposa del anterior; la nieta del anciano, Dora Estela Gaviria, de 16.

Igualmente, los esposos Mario Molina, de 60 y Edilia Solarte, de 55 y sus hijos Ricardo, de 26 y Freddy, de 22, además de Edelsy Tozarma, de 16, novia del anterior.

También fue muerto Hugo Cedeño, señalado por el entonces comandante Becerra, como cabecilla del frente Luis Carlos Cárdenas Arbeláez del Eln.

Becerra, quien fue desvinculado del Ejército un mes después de la matanza de Riofrío, también había sido investigado por su presunta relación con la masacre de 23 supuestos guerrilleros en las fincas de La Honduras y La Negra, en el Urabá Antioqueño, el 4 de marzo de 1988. La Procuraduría General de la Nación lo sancionó inicialmente, pero en segunda instancia revocó el fallo.