A la media noche del sábado 30 de agosto un petardo de mediano poder estalló frente a un almacén de ropa, en el centro del municipio de Viotá.
eltiempo.com
30 de noviembre de 1997
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Segundos después detonó otro petardo frente al colegio departamental. El estruendo despertó a los habitantes, pero nadie se atrevió a asomarse.
A la siguiente mañana, el 31 de agosto, Viotá amaneció pintado . En paredes de casas, casetas y de la sede de la alcaldía aparecieron varios grafitos con mensajes atribuidos a la Unión Nacional de Autodefensas Campesinas que anunciaban una guerra frontal contra las Farc en esta región del Tequendama cundinamarqués.
Desde esa fecha se temía que los paramilitares estaban rondando, o al menos que habían anunciado su llegada, a la zona rural de Viotá, Tocaima y La Horqueta, esta última escenario de la masacre de 14 campesinos, el pasado 21 de noviembre.
El alcalde de Viotá, Manuel Salvador Molina, dijo que al día siguiente su despacho alertó a las autoridades.
Hace un par de meses se recibió la información de que habían unos grafitos allí. La tropa que tiene la responsabilidad del sector se envió y estuvo allí pero como entenderá es una labor bien difícil porque no se pudo operar en el sector precisamente por falta de información de la gente , dijo el comandante de la XIII Brigada, general Euclides Sánchez.
Semanas después de la aparición de los grafitos empezaron a registrarse en la zona rural de Viotá una serie de supuestos abusos de parte de personal uniformado que hoy son investigados por la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría General.
Desde el 26 de septiembre hasta finales de octubre la Inspección de Policía de Viotá recibió más de 15 quejas por supuesta violación de los Derechos Humanos. Tres campesinos de la Vereda Ceislan, ubicada a 45 minutos de la cabecera municipal, denunciaron que gente vestida de camuflado los pararon en un retén, les pincharon los carros, les quitaron las baterías, les cortaron el circuito eléctrico y les botaron las llaves de los vehículos. Un habitante de la vereda El Roblal reveló que en este lugar un menor había sido obligado a vestirse de camuflado.
El pasado miércoles, el fantasma de La Horqueta deambuló por la región cuando se conoció que los paramilitares tendrían en lista a por los menos 35 personas, señaladas de ser colaboradores de la guerrilla.
Uno de los señalados por los paramilitares en la lista dice que, ser de Viotá es peor que tener Sida. Nosotros nos sentimos marcados .
