LO QUE CONTÓ EL BLOQUE RESISTENCIA TAYRONA

Una relación de hechos confesados por miembros del bloque dentro del Proceso de justicia y Paz

Priscila Zuñiga
Asesora DDR

El Bloque Resistencia Tayrona (BRT) de las Auc, comandado por Hernán Giraldo Serna, localizó su accionar en la vertiente norte de la Sierra Nevada de Santa Marta, cubriendo los departamentos del Magdalena y La Guajira, desde el Distrito de Santa Marta hasta las inmediaciones de Palomino y Dibuya.

La desmovilización de este bloque se produjo el 3 de febrero de 2006 con 1.166 hombres, de los cuales 760 excombatientes se acogieron a los beneficios de la ley 975. De acuerdo con estadísticas de la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía General de la Nación, a este bloque se le atribuyen 1815 víctimas, de las cuales el 70 por ciento fueron asesinadas y el 30 por ciento restante, fueron objeto de desapariciones forzadas, desplazamientos o del robo de sus bienes como vehículos, casas o terrenos.

A lo largo de este proceso han sido asesinados 47 desmovilizados de este bloque, de los cuales 21 se encontraban rindiendo versiones libres.

En un esfuerzo por apoyar la lucha de los familiares de las víctimas por la búsqueda de la verdad, la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, a través de su área de DDR, hace la segunda entrega del recorrido por las confesiones de los ex jefes paramilitares en las versiones libres. En esta ocasión, los comandantes de este sembraron violencia, dolor dos de los departamentos Atlántica

HERNÁN GIRALDO SERNA
Alias El Patrón, El Viejo o El Taladro

A lo largo de las versiones libres, Gíraldo ha reconocido crímenes como la desaparición forzada y muerte de Erica Cecilia Sierra Peña y de Julio Henríquez Santamaría, así como el asesinato de Oscar Rafael Rodríguez Castillo. En sus confesiones aceptó también el asesinato de la líder sindical Zully Esther Codina.

En cuanto a los crímenes de la Universidad del Magdalena, reconoció los asesinatos del estudiante Hugo Elías Maduro Rodríguez; del Vicerrector de Investigación, Julio Otero Muñoz y del Decano de Educación, Roque Morelli Zárate.

A pesar de su descontento, admitió la muerte de ‘Raspao’, por errores que cometió durante su militancia en el Bloque Nosotros le dábamos la oportunidad a nuestros hombres para que se fueran, si querían hacerlo, o permanecieran, porque necesibamos gente comprometida Pero yo fui quien ordenó su muerte porque se equivocó mucho. Cuando estaba borracho sacaba gente de su casa y la asesinaban, dijo en una de sus versiones libres.

Hizo referencia a la limpieza social que llevó acabo en Santa Marta, lo que incluyó la orden de acabar con 150 expendios de droga ubicados en distintos sectores de la ciudad

Aceptó que masacró a seis personas, entre ellos los tres agentes de la Policía Antinarcóticos, Heriberto Cordero Guerrero, José Gregorio García Sanguino y Fabián Alexander Torralba Vásquez. así como los hermanos Edgar Ramiro y José Orlando Lara García, turistas, y Teodoro De Jesús León Gravini.

Reconoció la desaparición de los hermanos Toro Montero en septiembre de 1993 en Palomino Guajira, señalando a Enrique Navarro Guartinajo como la persona que los sacó de su casa.

El asesinato de seis miembros de la Familia Sarmiento, ejecutada por “Walter Torres” y Eliseo, al igual que la muerte de Gentil Cruz Patiño a manos de Enrique Bengoechea Mola

Sus acciones tocaron la vida política del Magdalena, como fue el respaldo a la candidatura de José Francisco Zúñiga al la alcaldía de Santa Marta y al Senador Alfonso Campos Escobar. También reconoció que puso votación a Ulilo Acevedo Silva para la Asamblea y aseguró que, por orden de Jorge 40, se apoyó la candidatura de Trino Luna Correa a la gobernación.
El Patrón” reveló una lista de favorecidos con los votos puestos por los paramilitares, en la cual figuran Edgardo Vives, Hugo Gnecco, los congresistas Miguel Pinedo Vidal y Luis Vives, al igual que el candidato a la alcaldía de Santa Marta José Domingo Dáiila

Giraldo Serna señaló que los candidatos llegaban hasta sus centroi de operaciones, en las estribaciones de la Sierra Nevada, para solicitar su apoyo. Tras escucharlos y comprometerlos con obras para el sector de la Troncal del Caribe, se decidía con los líderes comunales, si se apoyaba o no.

Señaló la elección de Euclides Gómez, ex concejal de la capital del Magdalena y los actuales concejales de esa ciudad Romualdo Macías y Guillermo Rueda, como producto de votos puestos por las Autodefensas de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Aseguró que el secuestro de Pepe Gnecco y su familia se realizó siguiendo ordenes de Jorge 40. Confesó la desaparición y muerte de Benjamín Olimpo Rodríguez, así como el asesinato de la directora del Parque Tayrona, Marta Lucía Hernández.

Frente al paradero de los restos de los hermanos Freddy y Agustín Lindo Redondo, Giraldo recordó que fueron lanzados al Río Buritaca, según la información que recibió de sus subalternos.

Otros homicidios reconocidos por este ex combatiente de las Auc son: Harold Sierra Peña, Jorge Higuera Ocampo, Johnny González Guzmán, Morelo Oscar Corredor, María Corredor, Ifigenia Núñez Cervantes, Severino de Jesús Durán, Margarita Fernández Núñez, Luis Cárdenas, Mario Nieves Ascanio, Carlos Arturo Monroy, Rafael Pérez, Atilano Idalides Pérez, Noemí Pérez, Euclides Niebles, Hermes Gregorio Mendoza, Álvaro Castro, José Sarmiento, Judith Villamil, Enoc Sarmiento, Kelly Sarmiento, Luz Uribe y la del joven Oscar Rafael Rodríguez Castillo.

La desaparición y muerte de Benjamín Olimpo Rodríguez por que, según la información, entrenaba armas a las FARC.

ELICEO BELTRÁN CADENA
Alias El Gordo

El ex paramilitar reconoció la desaparición de 17 personas, dos homicidios, un secuestro y un desplazamiento forzado. En total ha reconocido 120 víctimas entre homicidios, desapariciones y secuestro.

Beltrán Cadena quien estuvo en la Cárcel Modelo entre 1997 y 1999, de donde se fugó, purgaba una pena de 45 años que le fue impuesta por el atentado con explosivos donde murió Yasmeli Anaya Orozco y fue herido su pequeño hijo.

Durante las versiones libres El Gordo afirmó que los agentes de Antinarcóticos recibían dinero a cambio de entregar informantes. Los policías antinarcóticos se bajaban del carro a hablar con Walter y ya uno sabía que la persona que dejaban adentro era el que había que dar de baja, señaló el ex paramilitar

Las macabras transacciones, según dio a conocer el versionado, ocurrieron hasta el 2003, cuando murió Walter. Nunca más volvieron a ocurrir esos tratos, ya que tenían la sospecha que, los supuestos informantes, en realidad no lo eran y se había convertido en un negocio rentable para los agentes de antinarcóticos del Magdalena.

Aceptó su participación en los asesinatos de Hermes Gregorio Mendoza y Euclides Segundo Mier Mana, en el 2002 ejecutados por “Walter” con la complicidad de ‘Macrobio’, las víctimas trabajaban para Jairo “Pacho” Muzzo.

Según relató el desmovilizado, el grupo ilegal hurtó en Calabazo (Magdalena), dos tractomulas que transportaban mercancía cuyo valor ascendía a 1.500 millones de pesos. “La carga era un veneno costoso que fue denunciado por los conductores de los vehículos. Entonces, la Policía nos persiguió y fue cuando reaccionamos. De inmediato se formó un cruce de disparos”, dijo.
Ante la fiscal Zeneida López, también dijo haber participado en el doble asesinato de Luis Eduardo Samudio y Wilson Jiménez Gallego, el 24 de mayo de 1997 en la vía que comunica a los municipios de El Retén y Aracataca (Magdalena).

OMAR OCHOA BALLESTEROS
Alias El Viejo

Confesó su participación en la limpieza social que se realizó Santa Marta entre 1997 y 2000. Ha relatado 15 casos que dejaron más de diez personas muertas.

Uno de los hechos más graves sucedió en el sector del Puente Río, Córdoba (Ciénaga), donde murió, el presunto jefe de las FARC, Vicente Manuel Torrijo, y su hijo, un menor de tres años, Vicente Torrijo Ariza. “Como teníamos información de que el sujeto era guerrillero y poseía armas de largo alcance, atacamos con pistolas, revólveres y granadas de fragmentación. Ese día no pensé que la onda explosiva iba a hacer tanto daño al lanzarla. Desafortunadamente murió el niño”, relató.

Otros de los hechos enunciados por el versionado, ejecutados bajo la premisa de ‘limpieza social’ fueron los cometidos en agosto de 1996 y 1997 en los barrios 20 de julio y Cristo Rey al sur de Santa Marta. Allí residían integrantes de bandas de atracadores y delincuentes comunes. En el caso del barrio Cristo Rey, El Viejo afirmó que fue baleado “Mandinga” y dos hombres más, quienes integraban una banda de ladrones que azotaban a tenderos, comerciantes y turistas que iban de paseo a la ciudad.

CRISTIAN GEOVANI OCHOA PINZON
Alias Cachete

Este ex paramilitar operó en la zona de Marquetalia, Perico Aguao, Las Arepas, La Guacatera, – Mendihuaga, Calabazo, Cañaveral, Las Tinajas, Guandolo y El Trupillo.

En las versiones libres, “Cachete” ha confesado crímenes como la muerte de tres personas en el mercado público de Santa Marta en 1997 por orden de alias Quemao.

Reconoció que en la vía de Riohacha a Barranquilla montó un retén, simulando ser miembros del Ejército, lo que facilitó el rescate de un miembro de las AUC, Marcos quien era trasladado por el lnpec a Bogotá.

En 1998 asesinó a una persona de unos 30 años, en hechos ocurridos en un parque a la entrada de Bahía Concha. La víctima trataba de viajar en un taxi que lo esperaba en la puerta de su vivienda, en el sector de la playa.

Cachete’ se refirió al atentado de Germán Díaz Jaraba, a quien le hizo unos disparos para asesinarlo luego que encontraran en su vivienda droga y dinero en efectivo. Esta víctima se salvó al tirarse a un abismo. El versionado manifestó que alias Walter había dado la orden de asesinar a ”Cury”, ‘Tacañón” y a otra persona de nombre Germán.

Durante un recorrido entre Perico Aguao y Marquetalia, el 27 de abril de 2000, el ex paramilitar asesinó a Luis Alberto Piedrahita, “Tocañón” de varios impactos de bala y más tarde a Carlos Julio Pabón, Cury’ en cumplimiento de la orden de Walter. Al llenar a un kiosco en la población de Guachaca, se encontraron con su tercera víctima quien más tarde fue identificada como Germán Díaz Jaraba.

Cachete, no reconoció la muerte de Eduardo Enrique Camargo Osorio, en hechos ocurridos el 23 de mayo de 1990 en las afueras de Santa Marta, al manifestar que para esa época no estaba en las autodefensas. El desmovilizado tampoco aceptó la muerte de Asdrúbal López Pérez, ocurrida en la Sociedad Portuaria de Santa Marta, el 26 de febrero de 1998, por la misma razón.