HUYÓ DE BARRANCA Y LO MATARON EN BOGOTÁ

El Comité Regional de Derechos Humanos (Credhos) se pronunció en contra del asesinato de Gustavo Chinchilla Jaimes, miembro del Sindicato de Transportes San Silvestre, y quien se convirtiera en la sexta víctima que la violencia ha cobrado a ésta organización durante lo que va corrido del año. El 24 de julio anterior, Chinchilla Jaimes y su compañero Parmenio Ruiz habían denunciado a través de una carta a la oficina de investigaciones de la Procuraduría, las amenazas de muerte proferidas contra ellos presuntamente por un suboficial del Ejército.

EL TIEMPO
31 de octubre 1992
https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-233064

Una semana después de haber enviado el mensaje al Ministerio Público, Ruiz fue asesinado en lo que se conoció como la masacre de la Shannon, porque en este sitio los sicarios dispararon contra una maestra y un miembro de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos, que se encontraban departiendo en el lugar.

El crimen ocasionó un paro de tres días y la protesta masiva de todos los transportadores.

Luego de ese incidente y con el objeto de proteger la vida de Chinchilla el otro firmante de la carta, Credhos optó por enviarlo a Bogotá, donde encontró refugio junto a su familia.

El Comité estaba realizando las gestiones para que Chichilla Jaimes se trasladara a Chile, como medida de protección, este fin de semana.

Sinembargo, en la noche del miércoles, cuando se encontraba en su casa, Chichilla recibió una llamada telefónica de un amigo de Barranca . Por eso salió de su refugio.

Diez horas después su cadáver fue hallado en las afueras de Bogotá con visibles muestras de tortura, según los denunciantes.

Credhos sostiene que este asesinato pone de manifiesto las dimensiones que pueda alcanzar la guerra sucia y por la cual 38 de sus miembros se encuentran en el exilio, la mayor parte de ellos trabajadores de Ecopetrol y líderes de los Derechos Humanos.