HOMICIDIO DE ISMAEL JAIMES CORTÉS

Redes de inteligencia en Barrancabermeja
http://www.derechos.org/nizkor/colombia/libros/redes/3.html

El 6 de mayo de 1992 fue asesinado en cercanías a su residencia, Ismael Jaimes Cortés, de 37 años de edad, director del diario “La Opinión” del Magdalena Medio, después de haber dejado a sus dos hijos en la guardería.

El crimen fue planeado y ejecutado por miembros de la Red 07 de la Armada Nacional, con la intención de acallar una voz independiente. Perteneciente a la Unión Patriótica, denunció desde su periódico la política de terrorismo de Estado y el plan de exterminio que se ejecutaba contra su movimiento. El periodismo investigativo y de denuncia a los abusos cometidos por la fuerza pública contra la población civil le valieron la muerte.

Confesión de los autores del crimen. Jimmy Arenas, miembro de la red de inteligencia de la Armada realizó los primeros contactos con el periodista, Bajo la disculpa de presentar algunos avisos publicitarios en el diario “La Opinión” que Jaimes dirigía.

Las denuncias presentadas por Jaimes antes de su muerte detallaban todo un panorama de terrorismo de Estado, en el que se incluían desapariciones y ejecuciones extrajudiciales, delitos de los que finalmente fue víctima.

Transcribimos aquí partes de uno de sus primeros editoriales, en el que alza su voz en tono valeroso y directo frente a los asesinatos selectivos y las mas acres que se presentaban en la región. Actitud esta que le costó la vida:

“Desde hace tiempo, cuando empezaron los asesinatos, cuando por ejemplo cayó Leonardo Posada, dijimos que no retrocederíamos y que nos jugábamos todo por la democratización del país. Se está cumpliendo ‘o dicho. Con cada golpe contra la UP ., el militarismo consigue solamente acrecentar el rechazo nacional. Cada vez quedan mas aisladas las tendencias que favorecen el terrorismo de Estado.

De toda la batalla histórica, dolorosa, sacrificada pero heroica, ha ido surgiendo la imagen límpida y gallarda de la Unión Patriótica, batallando sin descanso por la paz, por el respeto a la vida, por una democracia real, sin sicarios, sin atropello a los derechos humanos, sin monopolios en los medios de comunicación, en la tierra, en la riqueza nacional, en la administración del Estado etc.

Estamos luchando porque el país se enrumbe hacia reformas avanzadas que hagan posible enfrentar los profundos males como la deuda externa, el desempleo, el analfabetismo y tantos otros. Los revolucionarios y los demócratas, levantamos la bandera de la depuración de las fuerzas armadas para que no haya militares enriqueciéndose con la vida ajena que acaban a través de los asesinos a sueldo como queda demostrado con el caso del Capitán Ardila de la Quinta Brigada, quien organizó el crimen contra el buen alcalde de Sabana de Torres, un compatriota que creyó en la posibilidad de favorecer a los sectores populares ordenando el gasto público en dicho municipio.” (53)

En ese mismo informativo se denunciaban permanentemente las violaciones a los derechos humanos por parte de los actores armados del conflicto, como en la siguiente reseña:

“Las denuncias presentadas en su mayoría por la gente del campo muestran que en la región del Magdalena Medio se asesina, tortura, desaparece y ametralla a la población civil de manera indiscriminada y que las acciones son perpetradas principalmente por los grupos de autodefensa y con la asistencia de las mismas fuerzas de seguridad del Estado.” (54)

Responsabilidad de la Red de Inteligencia. Carlos David López, uno de los agentes de inteligencia de la Armada que denunció los crímenes cometidos por la Red 07 de Barrancabermeja, describe así los hechos:

“…El tercer caso hace relación con el homicidio del periodista Ismael Jaimes, director del Diario La Opinión en Barrancabermeja. El coronel Quiñónez ordenó la muerte de este periodista porque denunciaba en su diario los atropellos que el ejército estaba cometiendo. Así, Yimy Arenas Robledo, que era mensajero de la red y se le pagaba como agente de control, se encargó de realizar la labor de entablar contacto con Ismael Jaimes, se hizo pasar por socio del almacén “Modas de hoy”, propiedad de Saulo Segura diciéndole que necesitaban colocar un anuncio del almacén en su periódico. Ismael acudió a una cita con Jimy, en ese momento estaba Otoniel Atehortua, y Cachetes / Trujillo, sicarios que estaban vinculados en la nómina, como agentes de inteligencia. Estaban vigilando para conocerlo. Lo conocieron y empezaron su labor de inteligencia y al cabo de uno o dos meses determinaron que Ismael Jaimes llevaba a su hijo todas las mañanas al barrio Torcoroma y le dieron como diez tiros en la cabeza, utilizaron pistola 9 mm., dentro del proveedor iba una explosiva dun/dun, en la cabeza. …Miguel Durán era agente de control, dirigía la operación, era el encargado de la disciplina del grupo, era el que hablaba con los sicarios. La orden se dio en la siguiente línea: Rodrigo Quiñones, Juan Carlos Alvarez, luego Carlos López, posteriormente a Miguel y este se comunicaba con los sicarios…”(55)

Otro de los miembros de la Red de Inteligencia 07 que actuaba en Barrancabermeja, Jimmy Alberto Arenas Robledo confesó su participación en el seguimiento que se le hizo a Jaimes, tal como quedó señalado por los demás sicarios.

La indagatoria rendida en diciembre de 1996 por Yimmy Arenas deja en claro que conocía todos los mecanismo empleados por la Red 07 de la Armada con miras a ejecutar a personas sospechosas. Acepta haber hecho seguimiento a Ismael Jaimes y haber escuchado de su superior el Capitán Juan Carlos Alvarez pronunciarse sobre la autoría de la muerte de Jaimes y las más acres aquí reseñadas. Reseña así su ingreso a la Red y las labores encomendadas:

“Cuando llegué a Barranca me ubicaron en un hotel y en ese momento empecé a ser mensajero de una oficina que se montó se llamaba Asesorías Navales, funcionaba en la misma ciudad. en un edificio cerca al comercio… Me encomendaron muy específicamente que tenía que hacer contacto con Ismael Jaimes, periodista de ahí, director del Diario “La Opinión”. El contacto lo hice por medio del almacén Modas de Hoy cuyo propietario era Saulo Segura, se decía que Ismael Jaimes llevaba la parte contable de una cuadrilla del ELN. Se hizo contacto con el almacén con propaganda del mismo, todo eso era pago por la Red, yo me hice amigo de Ismael Jaimes y me alcanzó a comentar de que los paramilitares estaban matando gente inocente para así formar un caos dentro de las organizaciones públicas. Pasaron dos meses y me di cuenta de que Carlos López Maquillón, jefe administrativo de la Red Número 7 le había puesto vigilancia con el señor Diego Ulloa alias “Carlos Villa” y él a su vez le puso la o tarea a alias “El Negro”, en una mañana escuché al señor Carlos López que se comunicaba con Diego Ulloa y le decía que el motor había que repararlo, en ese momento yo no sabía a que clase de motor. Al día siguiente yo estaba durmiendo y llegó el señor Carlos López y me comentó que el motor de Ismael Jaimes ya lo habían reparado, yo le pregunté que como era eso y entonces él pasó a explicarme que arreglo de motor significaba la muerte de una persona y que cuando se resbalaba, se corrige, cuando se reparaba el motor era porque ya había sido asesinada la persona. Yo me llené de nervios y llamé al capitán Juan Carlos Alvarez y le comenté que eso a mí no me gustaba, que yo tenía nervios por lo que se estaba haciendo, él me dijo que no había problema que él protegía a todos los miembros de la Red. Pasó el tiempo y empezaron a verse mas acres como la del nueve de abril, la del billar Versalles, todas estas masacres mandadas a hacer por la Red número siete (7) encabezada por Juan Carlos Alvarez y seguida por Carlos López Maquillón.

Carlos Alberto Vergara Amaya, integrante de la Red No.07 , en su diligencia de indagatoria acusó a Ancizar Castaño Buitrago, alias “Cachetes”, de ser uno de los autores materiales de este crimen, y comentó la ejecución del asesinato de la siguiente forma: “Se le hizo un seguimiento detallado y los sicarios se hicieron pasar como que iban a publicar en el periódico un aviso de un almacén. Yimmi {sic) Cárdenas y Otoniel Ríos Palacios y “Trujillo”, alias “Cachetes”, los cuales procedieron a darle muer1e en el barrio Torcoroma, iban en moto”. En definitiva, todas las personas mencionadas como autores materiales e intelectuales del crimen son miembros de la Red de Inteligencia de la Armada.

Ismael Jaimes. “Ismael era uno de esas personas que se hacen solas, fue autodidacta, no fue a la escuela, de niño se perdía en la finca con los perros de su casa, donde las mariposas le abrían el camino. Su padre decía que él se dolía cada vez que veía un animal o una planta maltratada, cuando tenía 7 años ya sabía leer, escribir, sumar y restar perfectamente, Así lo recuerdan sus padres y hermanos. También decían que su vida estuvo marcada siempre por servir a los demás y eso le costó la vida. Así, nosotros conocimos a Ismael Jaimes, ya era dirigente de la JUGO en el Magdalena Medio donde también, muy joven, llegó a la presidencia de la UP al lado de hombres demócratas e importantes para la región como Orlando Higuita y Leonardo Posada y muchos otros que ya no están por que el terrorismo de estado los ha arrancado violentamente de esta tierra:

Ismael, como buen autodidacta, se hizo periodista por convicción y por ética, político transparente, porque decía que esas profesiones eran herramienta fundamental en la concreción de su lucha por lo que él pensaba debía ser ia justicia social y judicial y así lo conocieron los pobladores del Magdalena Medio que vieron en él al Biófilo Panclasta de aquí. El periódico La Opinión del Magdalena Medio, lo fundaron en 1.984, Ismael Jaimes, junto con Nicanor Forero (dirigente agrario de la UP, asesinado), Leonardo Posada (presidente de la Coordinadora Popular, asesinado), Rafael Gómez (fundador de CREDHOS) y otra periodista; como en ese momento se incrementaba la guerra sucia, donde el río Magdalena era testigo porque se había convertido en un río de sangre de campesinos de la región que en algún momento disentían del sistema que los discriminaba y los condenaba a vivir en la miseria y el abandono total; donde todos los días se recogían 2, 3 y un día hasta 6 cadáveres, el Estado no iba a recogerlos nos tocaba a nosotros ir a buscarlos y hacer la denuncia. Entonces Ismael decía que el periódico tenía que ser un restañador y CREDHOS tenía que restañar también tantos desgarrones y tantos desencuentros y tantos dolores causados, para ir construyendo y aportando en la construcción de la memoria colectiva y era ahí donde salían plasmadas nuestras luchas y trabajos por la región, que él sin temor y con el compromiso por la región lo publicaba, porque él también estuvo en la fundación de CREDHOS y eso le costó la vida.

El restañador de sueños y de utopías se fue, como se van los grandes hijos de ésta región, como leños cortados y violentamente echados al fuego, se lo llevaron una mañana cuando llevaba a sus hijos a las 7 de la mañana al jardín infantil, las fieras de la muerte al servicio del estado genocida y criminal. Le despedazaron la vida y el cuerpo y nos causaron un daño que todavía no hemos podido sanar y por el que seguimos clamando a la comunidad internacional ya los hombres demócratas para que se haga justicia para quienes en función del Estado, ordenaron y siguen ordenando tanta barbarie y horror contra un pueblo que lo único que tiene claro es que quiere ser consecuente con la historia y seguir siendo una población de resistencia civil. Dejó sus dos niños que han sufrido todas las crisis por la falta violenta de un padre cariñoso, amoroso y dedicado, ya una viuda joven que todavía no se resigna a ser viuda.” (56)

Antecedentes del crimen contra Ismael Jaimes. El crimen contra Guillermo Cano, director del Diario “El Espectador”, a principios de la década de los ochenta, al parecer por bandas del narcotráfico, fue uno de los mas sonados sucesos en el país. Sin embargo, este hecho fue sólo la punta del iceberg, pues en Colombia los actores armados del conflicto tienden a coartar la libertad de prensa mediante la amenaza, el chantaje y hasta con la muerte de los periodistas que los denuncian.

Alirio Mora Beltrán, director de noticias RCN del Valle del Cauca fue muerto por sicarios en 1983; Raúl Echavarria Barrientos, director del Diario “El Caleño”, muerto en 1987; Belisario Zambrano, periodista de RCN; José Espejo, director de “El Tabloide” de Tuluá (departamento del Valle del Cauca); Ernesto Acero Cadena, periodista de Armenia (departamento de El Quindío), muerto el 12 de diciembre de 1995; Gerardo Bedoya Borrero, editor del diario caleño “El País”, muerto el 20 de marzo de 1997 y finalmente, el 20 de noviembre del mismo año fue acribillado por sicarios Jairo Elías Márquez, quien era propietario y director de la revista “El Marqués”.(57)

Estos hechos demuestran la intolerancia ante la diferencia de opinión y el amedrantamiento de que quieren hacer objeto a los periodistas en perjuicio de la libertad de expresión y de la vida.

La actitud de !a Red de Inteligencia, que se dejó notar en las indagatorias de los miembros de esa organización que confesaron su participación en los crímenes, corresponde a la lógica que arriba se comenta: opinar en los medios de comunicación haciendo denuncias contra la Fuerza Pública, es suficiente causa para perder la vida a manos de sicarios.