”HERMANO LLÉVESELOS ARRIBA A MI CABO ”

Limpieza social en Soacha: La policia o el ejército ?

COMUNISTES de CATALUNYA
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¿QUE HACIA UNA PATRULLA DEL EJERCITO A MEDIANOCHE EN ESOS BARRIOS ?

”Esta es una revisión de rutina” , ”No quiero ver gente en la calle en la próxima media hora. Es mejor que se queden adentro y no digan nada”. La última masacre en los barrios altos de Cazuca en Soacha, no sólo demuestra que policias o miembros del ejército estan actuando con la ”mano negra” sino que además en ésta ocación se equivocaron y asesinaron a muchachos inocentes confundiéndolos con ”rateros y delincuentes de la zona”.

Las declaraciones de los familiares, como de muchos vecinos, sobre la forma como se viene acusando y persiguiendo a los jóvenes indiscriminadamente por parte de la policía, como en la forma que actuaron y amenazaron los ”encapuchados”, exigen que la justicia investigue a fondo la participación y complicidad de militares en varios hechos anteriores, pero ante todo en ésta horrenda masacre que tiene atemorizados a todos los habitantes que además de pobres y abandonados, sufren la continua persecusión policial.

”A ellos los confundieron, porque Adonaí y Dalavier no tenían nada que ver con pandillas ni nada”, dijo indignada Johanna Cubillos, esposa de Adonaí Vargas Ardila y hermana de Dalavier Cubillos Lerma, dos de las cinco personas que fueron asesinadas en la madrugada del domingo en los barrios Santa Viviana y Corintos III.

”Esta es una revisión de rutina”

La siguiente descripción patética de los hechos relatada por Johanna a la prensa, demuestran participación directa o complicidad de los militares. ”.. como a las 9:30 de la noche me dijo que lo acompañara al bar La Gran Esquina a pagar una plata que le debía a una señora. Allá estaban Dalavier y su novia. Nos sentamos con ellos y pedimos una botella de ron. A eso de las 10:00 de la noche entró una patrulla del Ejército a requisar a todos los hombres y siguieron como si nada. A las 11:00 volvieron, y cuando les dijimos que ya habían pasado por este bar nos dijeron: ”Esta es una revisión de rutina”.

”Al ratico entraron creo que ocho personas armadas con pistolas y revólveres, dos de ellas estaban encapuchadas. Empezaron a apuntarnos a todos los que estábamos en el bar -cerca de 25 personas-, mientras decían: ”Háganse todos para allá”. .Después comenzaron a pasar al frente de todos, y uno de los encapuchados decía en voz alta: ”Tranquilos que sólo estamos mirando caritas”, e iban separando a la gente.

Cuando llegaron a donde estábamos nosotros señalaron a Adonaí y a Dalavier y los llevaron afuera con ocho o diez personas más. Afuera estaba el pelao Élber Adriano Bueno Lopera y los que estaban armados le decían que él era un ratero, y lo obligaron a formar con los otros. Cuando se negó le pegaron tres tiros en plena calle.

Uno de los encapuchados le dijo a su compañero, que también tenía la cara cubierta: ”Hermano lléveselos arriba a mi cabo”, ”No quiero ver gente en la calle en la próxima media hora. Es mejor que se queden adentro y no digan nada”. Dos horas después nos enteramos que habían matado a Adonaí y a Dalavier con otras dos personas.

”…Lo más triste de todo es que las autoridades los acusen de pandilleros. Ellos nunca le han hecho mal a nadie y sólo estaban tomándose unos tragos”.

Con ésta misma acusación patrullas de la policía han golpeado y apresado a un gran número de jóvenes, entre ellos varias mujeres en el último año, en éstos barrios y ya son cerca de 15 las muertes de jóvenes, acusados de ser rateros y delincuentes, sin que se investigue realmente a los culpables, según denuncias de dirigentes de las juntas de Acción Comunal y de Provivienda varios de los cuales tambien han recibido como respuesta las amenazas de comandantes de la Policía y funcionarios del municipio.

Sin embargo el comandante de la Policía de Cundinamarca, coronel Álvaro Sandoval sigue acusando a las víctimas de tener nexos con las llamadas bandas de Los Aguapanelos y Los Balcanes.la mayoría de habitantes de los barrios altos de Soacha temen que las patrullas de la ‘mano negra’ siga actuando con la complicidad oficial y regrese en cualquier instante para seguir su cacería macabra contra inedfensos pobladores de estos cinturones de miseria, agobiados por el hambre como por la violencia paramilitar, indiscriminada. .

”…Mi hijo era un hombre sano, que prestó con honores su servicio militar y que incluso fue soldado profesional. Por eso, reto a la Policía y a cualquier autoridad a que demuestre que él cometió algún ilícito o era pandillero, como lo han dicho en las noticias”, Dijo su padre José Guillermo Vargas, quien salío de una región santanderana huyendo de la violencia hace cerca de seis años para llegar a construir ”un rancho de madera y latas” en el lote que compró en los altos de cazuca. ”Adonaí era un excelente compañero de trabajo y nunca llegó tarde al conjunto residencial de Ciudad Salitre donde el domingo por la mañana me iba a recibir turno”, afirma el vigilante Vicente Hugo Salinas. ”En sus ratos libres, me ayudaba a atender mi taller de calzado”, agrega su amigo Armando Nieva. (El tiempo ) Estas declaraciones, como las denuncias que con anterioridad han hecho los habitantes de éstos poblados e inhóspitos barrios que muchos desplazados han tenido que llegar a invadir para alojar a sus familias, demuestran no sólo que los militares vienen haciendo una ”limpieza social” entre los jóvenes que consideran descarriados, delincuentes o milicianos, sino que además se están equivocando, persiguiendo y eliminando a jóvenes honrados y sanos, basados en ”sapeos” de otros integrantes de bandas, ésas sí delincuenciales.