Víctimas en estos hechos:4 (Asesinadas: 4 - Desaparecidas: )
El 11 de enero de 1990 en San Pablo, Bolívar, los pescadores JUDITH PADILLA OSPINA, ARCENIO LOPEZ CAMARGO, LUIS ALFONSO MENDEZ y LIBARDO ORDÓÑEZ, fueron acribillados con ráfagas de sub-ametralladoras disparadas por miembros de una patrulla de la Armada Nacional que en horas de la mañana atacó la lancha motor en la cual se desplazaban varios pescadores y sus familiares, de la vereda San Lorenzo, hacia la ciudad de Barrancabermeja por el río Magdalena, causando muerte a las personas mencionadas y heridas a Luis H. Linares y a la niña Anaís Morales López, de solo 10 años.
Después del ametrallamiento los patrulleros reconocieron haber confundido a los pescadores con guerrilleros, sin embargo, el comando de la Quinta Brigada del ejército ordenó mantener vigilancia militar en el hospital San Rafael de Bucaramanga donde fue llevado Luis H. Linares, afirmando que era guerrillero de las FARC, por el hecho de que en el bolsillo de la camisa llevaba un papel con anotaciones de las cuentas de venta de pescado, el cual, según la versión de los altos mandos era un documento de claves secretas de las fuerzas revolucionarias de Colombia, FARC (1).
Relata la fuente: “Los días 6,7 y 8 de enero de 1990, los campesinos de Yondó fueron nuevamente agredidos por tropas de los Batallones Nueva Granada, Guanes, Base Aérea de Tolemaida, quienes en medio de un nuevo operativo militar bombardearon indiscriminadamente con helicópteros cazabombarderos, aviones K-fir, y helicópteros artillados. Un total de 12 aeronaves atacaron las veredas de Bocas de San Juan, El Bagre, San Lorenzo, El Caño, La Poza, La Esperanza, El Cagüi, La Concha y La Concepción.
“Estábamos todavía durmiendo cuando como a las 5 de la mañana llegó un avión grande, cuando como a la media hora llegó un helicóptero, y atrás de ellos llegaron 4 aviones bombarderos, llegaron tirando bombas, después llegaron tres helicópteros más, el avión grande tiró una bola de fuego grande, después de los aviones bombarderos llegaron tres helicópteros disparando, y eso nos tocó tiramos al monte con la familia, y asi estuvimos todo el día'' (Declaración rendida por JORGE ELIECER ROJAS ante la Personería Municipal de Yondó, el día 9 de enero de 1990).
Este accionar de las tropas oficiales dejó un número indeterminado de víctimas, sin embargo se pudieron identificar, UDY PADILLA OSORIO, ARSENIA LÓPEZ CAMARGO, LUIS A. LÓPEZ y ELIBARDO ORDUZ, quienes fueron asesinados el 10 de enero por miembros de la Armada. Dos personas más, entre ellas un menor de edad, resultaron heridas. Una de las bombas lanzadas por los aviones militares. Esta no explotó. Los hechos ocurrieron a la salida del caño San Lorenzo cuando las víctimas salían en canoa huyendo de los operativos, los militares dispararon contra ellos dejando el saldo anotado. Un helicóptero militar trasladó a los heridos hasta Barrancabermeja, en el transcurso del vuelo amenazan a la niña diciéndole que ella debe saber donde está la guerrilla, que si no lo dice la tirarían desde el helicóptero.
Los cadáveres de las personas que fueron asesinadas los llevaron al cementerio de Barrancabermeja, el cual fue militarizado impidiéndole el acceso a los familiares que querían identificar los cadáveres y les dicen que son 4 guerrilleros muertos en combate. Finalmente y gracias a la gestión de las autoridades locales de Barranca, los cadáveres son entregados a sus familias” (2).
A partir de febrero de 1989, se desarrolló un operativo militar en la zona, desde el área rural de San Pablo, hasta las estribaciones de la Serranía de San Lucas, y todo el valle del Río Cimitarra, ocasionando el desplazamiento de más de ciento ochenta personas que se refugiaron en el Albergue Campesino en Barrancabermeja. Durante el operativo fueron asesinadas ARSENIA LÓPEZ CAMARGO de 26 años, LUDYS PADILLA RODRÍGUEZ de 23 años y LUIS ALFONSO MÉNDEZ OSPINA de 30 años y resultaron heridos LUIS HERNANDO LINARES y ANAIS MORALES LOPEZ, de 10 años, hija de Arsenia. Los militares presentaron públicamente a los campesinos como guerrilleros muertos en combate, que le abrieron fuego al guardacostas. Las victimas eran personas habitantes de la región y plenamente reconocidas. Los cuerpos sin vida fueron llevados al cementerio de Barrancabermeja, el cual fue inmediatamente militarizado, impidiendo el acceso a los familiares que esperaban identificar los cuerpos, de modo que fue necesaria la intervención de las autoridades civiles locales para que entregaran los cuerpos a sus familiares y estos pudieran sepultarlos (3).
Fuentes:
1. CPDH Comité Permanente por los Derechos Humanos – Boletín de prensa, 12 junio de 1990
2. COLOMBIA NUNCA MAS Yondó
3. PROYECTO COLOMBIA NUNCA MÁS ZONA 5ª - Crímenes de Lesa Humanidad 1966-1998 • RIQUEZAS NATURALES Y MISERIA SOCIAL. CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD EN EL SUR DE BOLIVAR, 1966-2001