1-Ejército (VIII Brigada Batallón de Contraguerrilla No.57 Martires De Puerres (ahora Batallón de Combate Terrestre No.57 Mártires de Puerres) )
2-Armada
Hechos
Víctimas en estos hechos:4 (Asesinadas: 4 - Desaparecidas: 0)
El 18 de agosto de 2007 tropas del Batallón Contraguerrilla 57 y de la Armada Nacional ejecutaron a GUILLERMO IVÁN MEJÍA SÁNCHEZ, JOSÉ GREGORIO GALVIS, JOHN FREDDY ESPINOZA y ADRIÁN VÉLEZ LONDOÑO, presentándolos como paramilitares del Bloque Cacique Pipintá muertos en combate. Las víctimas habían salido el 18 del barrio La Esneda de Dosquebradas (Risaralda) siendo recogidos por una camioneta blanca y al día siguiente la Brigada 8 informó de sus muertes en Chinchiná (Caldas). Guillermo alcanzó a llamar a un hermano esa noche y dijo que el Ejército los iba a matar y colgó. Casos similares tienen alarmada a la sociedad risaraldense.
Agrega la denuncia que la esposa de Adrián, quien trabajaba en el taller del abuelo de su esposa, haciendo muebles para máquinas de coser, manifestó que «él estaba en la esquina con otros amigos y ya después no lo volví a ver. Después un amigo nos avisó que él estaba muerto en Chinchiná (...) él estaba bien, lo tenía todo acá, vivíamos tranquilos». La mamá de Guillermo, quien trabajaba en el puesto de control de Tokio cuidando las busetas, dijo que su hijo ese día por la noche llamó al hermano «y le dijo que el Ejército los iba a matar, y colgó».
Complementa la denuncia diciendo que la ejecución de Guillermo Iván, José Gregorio, Jhon Freddy y Adrián: «Forman parte de una serie de casos similares en este departamento, donde todas las personas muertas proceden de los sectores más pobres de sus municipios, la mayoría dedicados a oficios varios y en todos los casos sus familiares manifestaron que no se les conocía vínculos con grupos guerrilleros o actividades delincuenciales. Todos, con edades entre los 17 y 35 años, quienes residían en sectores deprimidos. La situación en ese entonces fue relacionada con presuntos reclutamientos de la guerrilla, pero pese al temor de las familias a hablar del tema, expresaron que no resultaba coherente que los reclutaran, los hicieran desplazarse a lejanos sitios, y apenas llegando todos resultaran muertos en enfrentamientos con el Ejército. La Defensoría del Pueblo de Risaralda alertó que «no era normal» la seguidilla de casos de jóvenes de barrios deprimidos que salían de sus casas y que, pasados uno o dos días, aparecían muertos en apartados lugares de otros departamentos».
Fuentes:
1-CINEP Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política – Noche y Niebla 38 Casos Julio/Diciembre 2008 (Actualizaciones)