COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSÉ DE APARTADÓ - La Unión 08-Jul-00
COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSÉ DE APARTADÓ - La Unión 08-Jul-00
Fecha:2000-07-08
Departamento:Antioquia
Municipio:Apartadó
Corregimiento:San José de Apartadó
Vereda:La Unión
Lugar:Comunidad de Paz de San José de Apartadó
Presuntos responsables:
1-Ejército (XVII Brigada Batalllón desconocido )
2-Paramilitares (AUC Autodefensas Unidas de Colombia )
Hechos
Víctimas en estos hechos:6 (Asesinadas: 6 - Desaparecidas: )
El 8 de julio de 2000 en Apartadó, Antioquia, seis campesinos integrantes de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, RIGOBERTO GUZMÁN, ELODINO RIVERA, DIOFANOR DÍAZ CORREA, HUMBERTO SEPÚLVEDA, PEDRO ZAPATA y JAIME GUZMÁN, fueron asesinados por paramilitares de las AUC con la complicidad, aquiescencia y omisión por parte de militares de la Brigada 17, quienes detuvieron arbitrariamente a tres personas más.
Relata la fuente: “En los alrededores de la vereda La Unión, Comunidad de Paz de San José de Apartadó, varios integrantes del Ejército estuvieron a las 3:00 p.m. Aproximadamente 20 encapuchados ingresaron por el mismo lugar en que se encontraban los integrantes de las Fuerzas Militares, mientras un helicóptero de la Brigada 17 sobrevolaba por el caserío. Los encapuchados entraron a la casa misionera destruyendo el teléfono de la comunidad, luego ingresaron casa por casa y llevaron a sus habitantes al centro de la vereda. Allí les preguntaron por los líderes, la comunidad les respondió que todos eran líderes. Ustedes tienen tienda, preguntaron los encapuchados. La comunidad les respondió, no. Insistieron entonces en preguntar por los líderes. La comunidad afirmó que todos eran líderes, que su experiencia en Comunidad de Paz era la de ser neutrales y mantenían sus principios para defender la vida. Ante esto, los encapuchados expresaron que esa era una comunidad de guerrilleros y no una comunidad de paz.
Una de las religiosas de la iglesia católica les expresó a los encapuchados que ella era la acompañante y cuando daba el testimonio de la neutralidad de la comunidad, algunos de ellos la tomaron por la fuerza y la arrojaron a un lado. Los victimarios entonces ordenaron a las mujeres y niños hacerse a un lado porque si no vamos a matarlos. Los encapuchados procedieron entonces a fusilar al grupo de hombres con sus fusiles AK. Posteriormente amenazaron a la comunidad expresando: tienen 20 días para desalojar toda la zona, porque esto lo vamos a acabar. Antes de salir de la vereda prendieron con fuego la casa comunitaria donde estaba el teléfono ... Los victimarios sustrajeron de una casa $ 300.000 pertenecientes a la comunidad de paz”.
Prosigue la fuente afirmando: “Mientras esto ocurría en la Unión, en el camino que conduce de Apartadó a San José, algunos campesinos fueron retenidos por el Ejército. A dos de ellos los amenazaron y les dijeron: vamos juntos y vamos a terminar con todo. Otro campesino William Ortíz fue detenido por el Ejército mientras se dirigía en el camino que de Apartadó conduce a San José. En el operativo participó un hombre de civil de los grupos paramilitares. Horas más tarde el campesino fue puesto en libertad”.
Sigue afirmando la fuente que: “Dos días antes de la masacre, a las 11:00 a.m., en una cacaotera de la comunidad de paz de San José de Apartadó unidades militares dejaron dos granadas de fragmentación. Los campesinos que observaron esta actuación les solicitaron explicación por el hecho, a lo que estos respondieron manifestando que: la comunidad de paz es una comunidad de guerrilleros, vamos a ingresar con los paramilitares”... Campesinos observaron al lado de las unidades militares, la presencia de un hombre llamado Ferney León, apodado “Alfredo”, quien en el año anterior desertó de las FARC-EP, se entregó al Ejército y ha sido visto participando en diversos operativos militares; posteriormente él y los otros hombres antes de ingresar a la vereda se cubrieron con pasamontañas con la pretensión de ocultar su identidad. Entre los victimarios, uno de ellos fue llamado como “Cordillera”, que podría tratarse de un integrante de los paramilitares que ha participado en varias acciones con las Fuerzas Militares de la Brigada 17. A otro de los encapuchados se le reconoció un ojo anormal”.
El hecho originó el desplazamiento forzado de las 63 familias de la vereda La Unión y de los pobladores de la comunidad de la vereda Arenas Altas. Y termina la fuente expresando que el día 9, “Mientras los funcionarios de la justicia tomaban las declaraciones, un oficial del Ejército de apellido Garzón, quien estaba atento a las expresiones de la comunidad, manifestó: ¿ustedes creen que el Ejército si participó?, ¿Por qué dicen esto?, ¿Quién dice esto?. Otro oficial de apellido “Soriano”, a una de las acompañantes religiosas de nuestra comisión, se le acercó y le dijo: usted es la que está diciendo que nosotros somos responsables, y usted debe responder por ello”. iciaron el desplazamiento forzado, al que se sumaron los pobladores de la vereda Arenas Altas.
Fuentes:
1-CINEP & JUSTICIA Y PAZ Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política - Noche y Niebla Julio 2000