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Hechos
Víctimas en estos hechos: (Asesinadas: - Desaparecidas: )
El 19 de abril de 2004 en El Retorno, Guaviare, miembros del Ejército Nacional desaparecieron a MARIA CRISTINA COBO MAHECHA en la vía que del municipio de Calamar conduce a El Retorno. María, actualmente labora como almacenista de la alcaldía de Calamar. Según la denuncia la comunidad reportó que: “Antes de que sucedan las desapariciones forzadas, las masacres o asesinatos selectivos atribuibles al paramilitarismo el ejército hace su aparición, indicando que ya vienen los otros (paramilitares)” (1).
En la revista Noche y Niebla No. 29, página 159, correspondiente al semestre enero-junio de 2004, se publicó la desaparición por parte del Ejército Nacional de la almacenista de la alcaldía de Calamar, María Cobo. Tiempo después por declaración ante un fiscal, del paramilitar del Frente Centauros Jorge Miguel Díaz, se obtuvieron más datos del caso.
Según la denuncia el paramilitar manifestó que conoció a María Cristina: “El día 20 de abril de 2004, cuando fue retenida por los urbanos del Frente Centauros de las Autodefensas, que fueron los encargados de hacer la investigación porque se declaró objetivo militar por colaboradora de miembros de la guerrilla. La investigación se manejo desde aquí de Villavicencio, San José del Guaviare y de El Retorno, donde miembros de la población de El Retorno decían que ella era colaboradora de la guerrilla, que ella llevaba los medicamentos para los miembros de la guerrilla, cuando inmediatamente el comandante “Richard”, quien es el segundo comandante militar del Frente Centauros de las AUC, me dijo que alistara la camioneta para viajar hacia Calamar y le avisara a los urbanos en Concordia para que coordinaran el paso con la Policía. De allí nos fuimos y llegamos a un punto llamado La Libertad, ahí recogimos al comandante de San José del Guaviare en ese tiempo la chapa era “Buitrago”, el comandante “Ronal”, habló con el señor “Richard” y le dijo que ya le habían puesto el poliéster a la perra que era infiltrada en Calamar, entonces me dijo a mí “Médico”, entréguele a uno de mis escoltas el juego de pinzas de hacer las curaciones.
Inmediatamente nos dirigimos hacia el lugar, un punto montañoso ya el hueco estaba hecho e inmediatamente trajeron a la señora María Cristina, que la habían asesinado el 20 de abril, la misma fecha en que la conocí. La señora empezó a suplicarle al señor comandante “Richard”, que no la fueran a matar porque ella tenía una familia por quien responder. Inmediatamente le quitaron su bolso, le quitaron $500.000.oo en efectivo que llevaba y una tarjeta de un banco, entonces el comandante “Richard” dijo ya no hay más tiempo y le dijo señora yo no mato por matar, pero mato a todos aquellos guerrilleros y colaboradores que estén en mi zona, dijo él lo único que tengo que decirle. Cuando inmediatamente el escolta al que le entregué las pinzas que lo apodan el “Negro Ajeno”, quien es de Urabá (Antioquia), empezó a sacarle uña por uña de las manos para sacarle información para ver si la señora era guerrillera. Le habían quitado todas las uñas de las dos manos y ella no dijo nada, solo que ella no pertenecía a ningún grupo guerrillero, que si la iban a matar que no la siguieran torturando más y que la mataran inmediatamente. Luego trajeron una macheta y le cortaron un brazo, inmediatamente ella empezó a gritar y clamaba a su padre y a la mamá y le suplicaba a mi Dios del Cielo. Luego el comandante “Richard”, sacó su pistola y le dió un disparo en una de sus piernas, entonces dijo terminen de matar a esta perra. El “Negro Ajeno” tomó su macheta de nuevo, le cortó la cabeza y empezaron a jugar con la cabeza como si fuera un balón de fútbol. Luego le cortaron las dos piernas y le terminaron de cortar el otro brazo. Solo de ella quedó el tronco del cuerpo y así la tiraron al hueco. Luego el comandante “Richard” cogió un puñado de tierra y se lo tiró al cuerpo. Inmediatamente arrancamos de nuevo hacia la zona del trincho donde él tiene su casa, cuando llegó el comandante militar del Frente al que le dicen alias “Cuchillo o Didier” y le comentó la decisión que había tomado con la señora que habían asesinado. Luego reunieron al comandante de los políticos que están encargados de hablar con la población civil y les dijo que debían tener más cuidado con la gente que llegaba a los pueblos. De ahí fue cuando nos abrimos para otro lado por que iban a matar a otro cucho, que lo mataron debajo de Tienda Nueva, en una finca donde alias “Presidente” quien es colaborador de una contraguerrilla que les cuida la finca y fue quien hizo matar al señor que cuidaba una finca cocalera. Dicen que mataron al señor también, porque el señor no informó el día que llegó la guerrilla a la finca”.
Agrega la denuncia que al preguntársele si sabía el lugar donde fue enterrado la parte del cuerpo de María Cristina, el paramilitar manifestó que “sí, eso fue entrando a la población de Calamar, como una hora antes, contado de la vereda La Libertad hacia Calamar, eso son puntos en donde mantienen compañías de los paracos”. A causa de la desaparición del cadáver, es imposible la verificación y comprobación legal de su muerte, lo cual hace que se mantenga en calidad de persona desaparecida (2).
Fuentes:
- 1-CINEP Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política – Noche y Niebla 29 Casos Enero/Junio 2004
- 2-CINEP / Programa por la Paz - Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política – Noche y Niebla 41 Casos Enero/Junio 2010 (Actualizaciones)
