1-Ejército (VII Brigada Batallón de Infantería Aerotransportado No.21 Batalla Pantano de Vargas )
2-Paramilitares
Hechos
Víctimas en estos hechos:4 (Asesinadas: 4 - Desaparecidas: )
El 14 de septiembre de 1991 en Mesetas, Meta, miembros de la Brigada Móvil Nº1 asesinaron a CARLOS JULIÁN VÉLEZ RODRÍGUEZ, militante de la Unión Patriótica y diputado a la Asamblea Departamental, su esposa NORMA GARZÓN DE VÉLEZ, su hijo de 6 años de edad, LUIS CARLOS VÉLEZ GARZÓN, y su hermano DIMAS ELKIN VÉLEZ RODRÍGUEZ, líder agrario. Los militares lanzaron una granada a su automóvil y después los ultimaron a disparos de fusil R-15 y pistola 9.mm. El hecho ocurrió cuando se desplazaban por la vía a Villavicencio, a la altura de la vereda Naranjales; la zona estaba completamente militarizada por tropas del Batallón 21 Vargas del Ejército y de la Brigada Móvil No. 1. La hija del diputado de tan solo 7 años de edad, se salvó milagrosamente. Los concejales del municipio denunciaron el hecho señalando que los autores materiales habían sido los militares de la Brigada Móvil No. 1, ayudados por los paramilitares Luis Duvier Arroyo, Fernando Sánchez, José de Jesús Acevedo y Fabio Chavista, y como autor determinante a Luis Eduardo. «Se sabe que Fernando, alias «Parafina», tiene en su poder la pistola que era propiedad del diputado Carlos Julián Vélez, (...) «Parafina» se moviliza en una motocicleta roja 125, marca Kawasaki, siempre anda con otro sicario que se conoce como Fabio N.. Estos dos siniestros personajes tienen estrecha relación con el Mayor del Ejército Javier Enrique Rey, que pertenece al Batallón 21 Vargas...» (1).
A finales de 1991, saliendo Carlos Julián de su finca en Mesetas con un hermano, su esposa y sus dos hijos muy pequeños, una niña y un varoncito, fueron masacrados. La cobardía y felonía extrema de los paramilitares no les permitió tener empacho de disparar también contra los niños. Les ametrallaron, les lanzaron granadas. Sobrevivió el varoncito herido porque lo creyeron muerto.
Este vil atentado destruyó y desarraigó a la familia Vélez; tuvieron que dejar la región. José Julián, que es de ascendencia paisa, mantuvo la tradición del núcleo de la unidad de la familia extendida y reunida: cuando uno de sus hijos se casaba le construía una casa a un lado; así se mantenían juntos y se cooperaban mutuamente abuelos, hijos, esposas, nietos, cuñados, tías, etc. Todo lo que cosechaban, el ganado que levantaban, todo era para todos y lo conseguían con el esfuerzo de todos. Uno de sus hermanos, que quería entrañablemente a Carlos Julián, terminó perdiendo la razón.
Su padre, José Julián, no partió. Aunque su familia se disgregó, él continuó la lucha dispuesto a morir en el pueblo que él había fundado y donde fue derramada la sangre de sus hijos. Lo eligieron como alcalde de Mesetas. La persecución continuó contra él hasta el extremo ridículo de procesarlo por porte ilegal de armas, ya que tenía en la alcaldía unos revólveres viejos para intentar defenderse en caso de un atentado, y se los prestó al Personero y al Secretario de Obras Públicas del municipio para un desplazamiento; los detuvieron. José Julián, que esperaba que la justicia operara para investigar y procesar a los criminales de sus familiares, se encontró con una justicia que en cambio fue efectiva para procesarlo y separarlo de la alcaldía por espacio de seis meses. Luego asesinaron al Personero, al Secretario de Obras Públicas, al Tesorero, y atentaron contra la vida de José Julián. Toda la administración municipal de la Unión Patriótica fue prácticamente aniquilada (2).
Fuentes:
1-LA MUERTE DE CARLOS JULIÁN VÉLEZ, MASACRE DE SU FAMILIA Testimonio de vida de Josué Giraldo Cardona - Equipo Nizkor, 8 de agosto de 1997
2-COLOMBIA NUNCA MAS Zona 7ª - La década del Genocidio, Capítulo III 1985 -1996