COMISION INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ
Diciembre 6 de 2007
De la desterritorialización de Antazales, chamuscado, Buenavista, Tucunal, Galilea, La Argelia y La Balsita. De la sevicia y la barbarie, de la destrucción… surge la resiliencia, la resistencia. De las cenizas de los destrozos un grupo de familias tercamente se quedaron resistiendo en Dabeiba, en los albergues al frente del parque principal y al lado de la Alcaldía. Desde el hacinamiento y el desprecio, fueron testigos de los crímenes que continuaron ocurriendo. Testigos de los métodos y medios de la lógica de la guerra sucia, de la connivencia entre lo regular y lo irregular. Del negocio de la muerte a través de una de las funerarias ubicada al lado del albergue, donde cada mañana, cada noche transitaban las víctimas de la estrategia militar encubierta.
La memoria hoy continúa perpetuándose en ese puñado de familias campesinas que a pesar del terror se mantuvieron en los albergues de Dabeiba y desde allí empezaron a afirmar la memoria, las búsquedas de justicia y el derecho a la tierra.
Estas familias se organizaron en la Comunidad de Vida y Trabajo La Balsita, conformada en su mayoría por hombres y mujeres ancianos, por viudas y niños y niñas. Los patriarcas y matriarcas han logrado estar de nuevo en una tierra desde el año 2001, un lugar donde puede recibir la muerte natural con dignidad. Los niños y niñas de hace 10 años, son hoy los animadores de la comunidad, de la educación propia, de las prácticas productivas y agroecológicas, de la resistencia civil popular.
Ellas y ellos, los miembros de la Comunidad de Vida y Trabajo la Balsita, desde la Zona Humanitaria donde habitan y desde la memoria construyen la realización del sueño de sus padres de retornar a sus fincas en Antazales, chamuscado, Buenavista, Tucunal, Galilea, La Argelia y La Balsita. Sueño que se alimenta hoy con la conmemoración de los 10 años del desplazamiento forzado.
Memoria enraizada en la tierra, como lo expresa el monumento del “Árbol de la Vida”. Memoria que construye un proyecto de vida. Memoria que germinó en lo que hoy es la Comunidad, desde el sentido contenido en las palabras de una de las matriarcas de la Comunidad “Nos duele recordar, pero más nos duele olvidar”.
DABEIDA “REMANSO DE PAZ”
El municipio de Dabeiba, la puerta de entrada al Urabá antioqueño, ha sido denominado por las autoridades como “Remanso de Paz”. La “paz” de la sevicia, de la tortura, de la crueldad, del desmembramiento de los cuerpos, de los asesinatos selectivos a plena luz del día y en la oscuridad, a través de bala y golpes de garrote. La “paz” que se logra con crímenes de lesa humanidad. Según los registros municipales de la morgue, fueron cerca de 1.400 muertes violentas y desapariciones las ocurridas en Dabeiba entre 1.996 a 1.999.
Las víctimas de asesinatos, desapariciones, torturas son más de 300 entre 1997 y el 2007 que se han documentado, que en se han puesto en conocimiento de las diferentes instancias de estado y gobierno, a través de Constancias Históricas y Censuras Morales en los periodos presidenciales de Ernesto Samper Pizano, Andrés Pastrana Arango y Álvaro Uribe Vélez. Ni el desplazamiento forzado ni los crímenes cometidos a la fecha, que se pueden calificar de Lesa Humanidad, se encuentran investigados, mucho menos sancionados. Absoluta impunidad en 10 años.
Durante estos 10 años, actuaron dentro de la estrategia militar regular e irregular, unidades del Batallón Coyará, BCG 26 Arhuacos, Batallón Voltígeros, adscritos a la Brigada 17, al igual que el Batallón de Contraguerrilla No. 32 “Pedro Justo Berrío” adscrito a la Brigada 4 y de unidades de la Policía Nacional.
Las estructuras encubiertas inicialmente se identificaron como “Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá”, luego como “Autodefensas Unidas de Córdoba y Urabá” y en los últimos años como “Bloque Elmer Cárdenas”, entre ellos participaron los paramilitares ELKIN JORGE CASTAÑEDA NARANJO, conocido como “HERMOGENES”, JAVIER GRACIANO conocido como “MEDIO BESO”, ALBEIRO USUGA y ALBERTO SIERRA, guardia de la cárcel de Dabeiba. Otros paramilitares conocidos como “ESCALERA”, “COLACHO”, “CABALLO”, “ALQUIBER”, ”ESPÍRITU SANTO”, “HECTOR”, “RUEDA”, “EL MOCHO”, “JHOVANY”, “EL BURRO”, “EL MOCHO”, estos tres últimos actuaban desde el municipio de Mutatá, comandados por “HERMOGENES”.
Además de las estructuras paramilitares, en Dabeiba funcionaron las Convivir, participando de reuniones con los paramilitares y autoridades municipales, uno de sus miembros más activo era el señor OCTAVIO CARTAGENA.
Hoy las estructuras criminales permanecen incólumes, como el caso de ELKIN JORGE CASTAÑEDA NARANJO, conocido como “HERMOGENES”. Hoy se mantiene en la región de Urabá antioqueño, actuando desde las mismas estructuras paramilitares en Pavarandocito. “HERMOGENES”, sigue libre a pesar de estar vinculado a la investigación que adelanta la Unidad Nacional de Derechos Humanos de la Fiscalía por el asesinato de ORLANDO VALENCIA, afrodescendiente del Jiguamiandó asesinado el 15 de octubre de 2005, mediante auto del 12 de julio del 2007, en el que se dispone vincularlo mediante indagatoria por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir. Además, ELKIN JORGE CASTAÑEDA NARANJO, parece como uno de los desmovilizados del “Bloque Elmer Cárdenas”, según los edictos emplazatorios de la Fiscalía y la Presidencia de la República del pasado 13 de noviembre, convocando a las víctimas a acudir a “La Alpujarra” en Medellín para brindar información en el marco de la Ley 975 “Para la Justicia y Para la Paz ”.
