Un atentado más contra la democracia
Quincena del 5 al 18 de agosto de 1998.
http://www.nodo50.org/voz/100898/100898-21.htm
El domingo 26 de julio al medio día fue abatida en Villavicencio por las balas de un sicario la ex-parlamentaria liberal Betty Camacho de Rangel.
Acostumbrada al tránsito permanente de sus simpatizantes, mantenía las puertas de su casa abiertas, circunstancia que posibilitó el ingreso sin problemas del asesino. Se encontraba atendiendo a dos mujeres cuando dispararon sobre ella. Betty falleció en la Clínica La Grama a las 12: 30 de la tarde. La escolta que poseía le había sido retirada.
Para quienes conocieron la estatura política de esta dirigente liberal, abogada, ex-alcaldesa de Villavicencio, quien al momento de su muerte formaba parte de los 110 parlamentarios citados por la Corte Suprema de Justicia a causa de la preclusión por la Cámara del juicio al presidente Samper, su asesinato deja escasas hipótesis. Una de ellas, quizá la de más peso es la de que se quiso castigar en ella el haber estado siempre del lado de la defensa de los derechos humanos, la solución política del conflicto armado, la apertura democrática, de la condena al paramilitarismo y de la defensa, en varias ocasiones encabezando protestas cívicas, de los intereses de la población más necesitada de su región.
En la pasada campaña electoral había defendido la candidatura de Horacio Serpa Uribe, pero en los primeros peldaños de su carrera política estuvo junto al inolvidable caudillo de la izquierda Jaime Pardo Leal como liberal-UP, saliendo elegida al Congreso junto con Pedro Nel Jiménez Obando. Con Pardo Leal recorrió los municipios del Meta acompañándolo en innumerables manifestaciones políticas. Su belleza, su porte llanero y su actitud decidida de defensa de sus principios no parecía tener enemigos, pero éstos existían y amparados en la impunidad, en un Departamento lacerado por la guerra sucia le arrebataron la vida. Recordamos a Betty Camacho peleando por agua potable para la capítal del Meta y sus municipios, defendiendo el derecho a la vida y levantándose con decisión en su curul para oponerse a la extradición de nacionales y a la injerencia norteamericana en los asuntos internos de Colombia, la recordamos por encima del trapo rojo, construyendo caminos de democracia, tan esquiva en el Departamento que vio apagar su valiosa existencia.
