Reclaman tierras y seguridad
clarin.com
Por: Augusto Rojas
http://edant.clarin.com/diario/2008/10/23/elmundo/i-01787010.htm.
Una marcha de alrededor de 10.000 indígenas colombianos quedó en suspenso ayer, luego de que dos personas murieran en enfrentamientos con la policía, según los líderes de la manifestación, que partió del departamento del Cauca, en el suroeste del país en reclamo de tierras y mejores condiciones de vida. ”Vamos a discutir si seguimos la marcha mañana (hoy) y ver qué podemos hacer por la seguridad”, dijo Aida Quincue, una de las líderes del movimiento de una docena de etnias.
El martes por la tarde un grupo de manifestantes, que no estaban en la marcha, obstaculizó el paso antes del paso de la caminata indígena y fue repelido por la policía. Dos hombres murieron, según constataron medios de prensa.
La marcha fue convocada por la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) en protesta por la muerte, a manos de distintos grupos armados, de al menos 1.200 indios en los últimos seis años. También reclaman la entrega de tierras, mientras el gobierno mantiene que los indígenas -1,3 millones de personas o poco más de 2% de la población del país- dispone de entre 26% a 27% de las 115 millones de hectáreas que tiene Colombia y tramita la compra de al menos otras 4.800 hectáreas para entregárselas.
Quincue, de la ONIC, dijo que desconocen qué medidas podrían tomar para evitar incidentes y se quejó porque dijo que la violencia vivida el martes no se presentó en la marcha, sino con otro grupo de manifestantes, entre ellos indígenas, en otro sector cercano y que se enfrentó con la policía. La ONIC dijo en un comunicado que los muertos eran Jesús Antonio Nene, un campesino de 17 años, y el indígena Elber Hibito, de 41 años. Agregó que Nene recibió una bala en la base del cráneo, y no detalló las heridas del Hibito, pero aseguró que las muertes fueron producto ”del uso excesivo de la fuerza” por parte de las autoridades al despejar la carretera.
La marcha partió desde la zona de Piendamó, en Cauca y a unos 370 kilómetros al suroeste de Bogotá. El plan inicial era llegar el viernes a Cali, capital del vecino departamento de Valle del Cauca y a unos 300 kilómetros al suroeste del país.
