eltiempo.com
9 de noviembre de 1992
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Un nuevo recrudecimiento de la violencia se presentó la noche del sábado en Medellín y Bello donde, en tres matanzas, cinco dobles homicidios y otra serie de ataques personales murieron 45 personas y más de ochenta resultaron heridas, según el reporte entregado por el Comando de Policía Metropolitana.
La primera matanza fue denunciada a las autoridades en el cruce de la calle 49 con carrera 38, barrio Santa Cruz, comuna nororiental de Medellín. Varios desconocidos que se movilizaban en dos vehículos asesinaron a cinco personas que compraban en una caseta dedicada a la venta de chuzos y perros calientes.
Los muertos fueron identificados como Ofelia Blanco Londoño, de 45 años y propietaria de la caza, Rubén Ignacio Trujillo Tapiero, Edgar de Jesús Arbeláez Gómez, Carlos Alberto García y otra persona de unos 24 años, de quien se dijo que vestía pantalón azul y camiseta blanca, dijeron voceros de la Policía.
Asimismo, desconocidos que entraron a la residencia localizada en la carrera 36 # 38-06, barrio El Salvador, oriente de Medellín, dispararon varias ráfagas de subametralladora contra un grupo de personas que estaban bailando. Cuatro de los allí presentes fueron asesinados y otras más resultaron heridas, aunque el reporte del Departamento de Estudios Criminológicos y Policía Judicial (Decypol) no precisa su número exacto ni sus identidades.
Dos de la víctimas murieron en el lugar; otras dos, una de ellas llamada Beatriz del Socorro Ramírez Corrales, murieron cuando recibían asistencia médica en la Policlínica Municipal y la Unidad Intermedia de Salud de Buenos Aires, oriente de Medellín.
Mientras tanto, en Bello, barrio Niquía, fueron asesinados dentro de su residencia los hermanos León Darío, Víctor Raúl y Walther Múnera Zuleta. Un vecino dijo a la Policía que los responsables del triple homicidio llegaron a las 10:30 de la noche del sábado, obligaron a las víctimas a abrir la puerta, los asesinaron y huyeron del lugar a pie.
Entre tanto, el agente de Policía Jaime William Castro Salazar fue muerto a bala en circunstancias y por motivos aún no precisados en Sevilla (Valle del Cauca).
Mientras tanto, una carga de dinamita explotó ayer en la carretera Cali-Buenaventura. No produjo daños graves.
El informe oficial indica que a las cinco de la madrugada mediante detonador ineléctrico y mecha lenta fue accionada una carga de cinco kilos de dinamita Fexagel, a la altura del kilómetro 13, a unos 300 metros del sitio conocido como El Cerezo.
Por otro lado, a las dos de la madrugada, los ocupantes de una motocicleta arrojaron un petardo que causó algunos daños materiales en el Estanco La Cigarra del barrio Vipasa, al norte de Cali. Se desconocen los móviles del hecho.
