CLOC Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo
1995-07-10
http://www.movimientos.org/cloc/print_text.php3?key=610
Debido al agravamiento de la represión y persecución hacia la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos – Unidad y Reconstrucción (ANUC-UR), por parte de las fuerzas militares, organismos de seguridad del Estado y grupos de escuadrones de la muerte, esta organización fraterna está impulsando una campaña de solidaridad y denuncia en defensa de la actividad gremial y por el derecho de expresión, organización y movilización. Los blancos de tales ataques han sido las regionales Arauca y Casanare, como lo reseñan los siguientes casos:
1. El día 22 de marzo, fue detenido en la ciudad de Yopal, Casanare, el c. Hernando Cáceres Santos, directivo de la Asociación Departamental de Usuarios Campesinos de Casanare, permaneciendo hasta el momento detenido en la cárcel de esa ciudad, acusado de rebelión. Sobra denunciar el montaje que se le pretende hacer a través de testigos sin rostro, personas de la más baja moral pagadas por el ejército nacional.
2. El día 13 de abril del presente año, fueron vilmente asesinados los dirigentes campesinos Carlos Mesías Arrigui y Gabriel Ascencio, el primero se desempeñaba como presidente de la Asociación Departamental de Usuarios de Casanare, y el segundo era miembro de la misma en calidad de directivo Municipal. Carlos habría sido víctima de innumerables amenazas, allanamientos, desde abril de 1994, cuando fue públicamente señalado por el general brigadier Alvaro Velandia Hurtado, comandante de la decimosexta brigada del ejército nacional, acusándolo de guerrillero y de haber orientado el paro campesino de El Morro, por medio de la intimidación armada. Dicho paro, realizado en enero de 1994, fue liderado por 23 dirigentes campesinos de la ANUC-UR, en el corregimiento de El Morro, Casanare, que buscaba soluciones a la angustiosa situación de abandono y marginación del campesinado asentado en las tierras de mayor riqueza petrolera del país, que sin embargo, es explotada y aprovechada por multinacionales como la British Petroleum Company. Gabriel y Carlos fueron asesinados por su férrea posición y compromiso con el campesinado colombiano.
3. El día 30 de abril del presente, fue asesinado fríamente nuestro c. Ramón Ricardo Avila Saza, directivo de la Asociación Municipal de Usuarios Campesinos de Tame, Arauca, quien fuera detenido a las 12:45 por unidades del ejército nacional acantonados en la base militar de E. Naranjito, y civiles encapuchados, quienes minutos después de llevárselo en un carro Nissan color blanco, se escucharon disparos y posteriormente fue encontrado por su familia en la morgue del cementerio de la localidad. Cuando su familiar fue a reconocerlo, un militar les dijo: ”lamento el caso, era una persona muy mala; aunque es una guerra absurda, pero así tocaba. Acuérdense que de allá trajimos dieciseis (16) personas, así como él cayó, van a caer muchas más”.
Ramón Ricardo, fue asesinado en la vereda Puerto Nidia, municipio de Tamer, Arauca, conocido por toda la comunidad como un dirigente honesto, trabajador, comprometido con los problemas de la gente.
4. Los dirigentes campesinos(as): Humberto Castañeda, presidente de la Asociación Municipal de Usuarios de Yopal, Casanare, Fany Nuñez, tesorera de la misma, Alicia Merchán de Sánchez, presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda La Vega, Casanare, Martín Ayala, vicepresidente de la Asociación Departamental de Usuarios de Casanare, Miguel Arrigui (hijo de Carlos), sufren actualmente persecución, hostigamientos, amenazas de muerte, montajes de proceso judiciales, como consecuencia de haber liderado junto a Carlos Arrigui, Hernando Cáceres y Gabriel Ascencio, el paro campesino de El Morro. Algunos de ellos han sido obligados a desplazarse de su región, abandonando sus familias, bienes y trabajo organizativo para refugiarse en otra región para proteger su vida.
5. Permanecen recluidos en las cárceles colombianas los dirigentes campesinos miembros de la Junta Directiva Nacional y afiliados a nuestra organización campesina: Pablo Emilio Torres, Luis Alberto Murillo Martínez, Luis Alfredo Jiménez Yule, Marco Antonio Guerrero, Hernando Tavera, Nilson Teherán, Daniris Rocío Pérez, sin que hasta el momento les hayan resuelto su situación jurídica. La mayoría de ellos permanecen detenidos desde 1992.
Por los casos narrados, denunciamos la política de aniquilación de nuestra organización campesina, la penalización de la protesta y acción social campesina y la abierta violación al derecho de libre asociación, expresión y movilización que consagra la Constitución Nacional. Llamamos a nuestras organizaciones hermanas, miembros de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo a pronunciarse enérgicamente ante el gobierno colombiano apoyando las siguientes exigencias:
1. Investigación exhaustiva y castigo a los responsables materiales e intelectuales de los crímenes cometidos contra nuestros compañeros Carlos Arrigui, Gabriel Ascencio, Ramón Ricardo Avila Saza, reparación de los daños morales y materiales causados a sus respectivas familias.
2. Protección inmediata a la vida de los dirigentes campesinos: Humberto Castañeda, Fany Nuñez, Alicia Merchán de Sánchez, Martín Ayala, Miguel Arrigui, cancelación de procesos judiciales en su contra y planes de atentar contra sus vidas.
3. Libertad inmediata y restitución de derechos civiles de los dirigentes campesinos: Pablo Emilio Torres, Luis Alfredo Jiménez Yule, Marco Antonio Guerrero, Luis Alberto Murillo Martínez, Nilson Teherán, Hernando Tavera, Daniris Rocío Pérez.
4. Garantías para el desarrollo de las actividades gremiales de las Asociaciones Departamentales de Usuarios Campesinos de Arauca y Casanare.
5. Cese del desplazamiento campesino producto de las violaciones sistemáticas de los derechos humanos, adopción de programas de atención y prevención del mismo por parte del Estado, garantizando dotación de tierras, créditos y demás servicios a las familias campesinas desplazadas por la violencia y garantías de protección a sus vidas.
