AUMENTA A CINCO EL NÚMERO DE ESTUDIANTES ASESINADOS

Juan Camilo era la misma estampa de don Ovidio de Jesús Martínez, su padre. Con un tinto en la mano y un cigarrillo en la otra, el viejo dice que ayer precisamente su muchacho cumplía 19 años.

ELCOLOMBIANO.COM
José Guarnizo Álvarez
Medellín
22 de agosto de 2009

Para el agasajo le tenía preparada una tortica, tres pares de medias y la ”liguita” que no falta, sagradamente, en los días de festejos.

A la salida de la Funeraria de San Antonio de Prado se agolpaban ayer no sólo familiares del joven, sino señoras que condolidas, ayudaban a rezar.

Doña Blanca Ligia Mejía, la madre, dijo, en medio de una pena que no hace falta describir, que con el asesinato de su hijo, le arrancaron la mitad de la vida.

Todo sucedió a las 10:00 de la noche del pasado jueves, cuando Juan Camilo salía de la Institución Educativa Manuel J. Betancur, de San Antonio de Prado, donde validaba sexto y séptimo de bachillerato.

Dos hombres lo estaban esperando, idéntico a como sucedió en el colegio Creadores del Futuro, de Belencito Corazón, el miércoles pasado. Allá las balas fueron para un adolescente de 17 años.

Juan Camilo Martínez Mejía, además de alumno, era albañil y mecánico, como don Ovidio. Aprendió el oficio desde que tenía 7 años.

La decisión de estudiar había venido justamente con miras a contrarrestar las pagas que a veces, o casi siempre, no eran tan buenas.

Aunque el rector de la institución no atendió a este medio, su asistente dijo que él y todos los profesores estaban consternados.

Al claustro asisten 1.732 niños y jóvenes en tres jornadas. Algunos de ellos, pese a no tener idea de lo que sucedió, ayer comentaban que había cierta tensión en el ambiente.

La situación de inseguridad en los colegios de Medellín no es la más alentadora. No más ayer, la rectora del colegio Creadores del Futuro, de la Comuna 13, decía que 25 alumnos estaban amenazados. Otros hablan de una cifra que llega a 73.

Dos jóvenes más de esa institución (en hechos aislados y por eso no se incluyen en la cifra), fueron muertos a bala a mitad de año: Eran Carlos Andrés Agudelo y John Evert Cartagena.

Carlos Alberto Arcila, coordinador de la Mesa de Derechos Humanos de la Comuna 6, reveló hace poco que en cercanías al barrio 12 Octubre, dos alumnos y un personero, dijeron haber recibido intimidaciones de grupos armados.

En julio también fue abaleado un estudiante de 17 años en el Pedregal. La lista sigue en Manrique, con Johan Esteban Marulanda, asesinado a sus 18 años. El mismo mes murió, en circunstancias similares, un muchacho de 16 años, de la Institución Educativa Kennedy.

El personero de Medellín, Jairo Herrán Vargas, aseguró que no se tiene un dato exacto de los muchachos escolarizados que son objeto de amenazas. De la muerte de Camilo, se sabe lo mismo que en el resto de los casos, que fueron los ‘combos’.