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El Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, Capítulo Bogotá -Cundinamarca, denuncia ante la opinión pública colombiana y ante la comunidad internacional el vil asesinato de que fue víctima en la ciudad de Cúcuta el pasado 2 de agosto de 2007 el ex-subintendente de la policía nacional señor William Nicolás Chitiva González y las amenazas que se le han hecho a su viuda Fulvia de Chitiva y a sus tres hijos, y por su conducto, a los familiares de las víctimas de la masacre de Mondoñedo.
El señor Chitiva González como miembro de la policía nacional puso al descubierto mediante un valeroso testimonio rendido ante la fiscalía general de la nación y el Juzgado Sexto Penal Especializado del Circuito de Bogotá la llamada masacre de Mondoñedo en la que fueron secuestrados, desaparecidos, torturados y ejecutados extrajudicialmente, el 7 de septiembre de 1996, los jóvenes Vladimir Zambrano Pinzón, Jenner Alfonso Mora Moncaleano, Juan Carlos Palacio Gómez, Arquímedes Moreno Moreno, Federico Quesada y Martín Alonso Valdivieso Barrera, todos militantes de la Unión Patriótica, crímenes de lesa humanidad cometidos por algunos miembros de la Dijin de la Policía nacional en Bogotá, de los cuales tres fueron condenados a penas de 40 años de prisión y el resto gozan de total impunidad.
El señor Chitiva González señaló en su declaración como coautores de esta masacre a los oficiales de la Dijín Bogotá Carlos Alberto Niño Flórez y Héctor Édison Castro corredor, a los suboficiales Albeiro Rodriguez Carvajal, Pablo Salazar Piñeros y Hernando Villalba Tovar, al patrullero Milton Marino Mora Polanco y a los agentes de policía José Albeiro Carrillo Montiel, José Ignacio Pérez Díaz, Carlos Ferlein, Alonso Pineda y Filemón Fabara Zúñiga.
Después de haber declarado ante las autoridades competentes, el señor Chitiva González fue objeto de numerosas amenazas contra su vida y la vida de los suyos y de permanente hostigamiento que lo obligaron a retirarse de la policía nacional y a pedir protección, solicitando ayuda para salir del país sin que lo hubiera conseguido, lo que facilitó su asesinato.
