ASESINAN A MAESTRA Y A SU HIJA

eltiempo.com
3 de mayo de 1994
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-116986

Un doble crimen, el de una profesora y su pequeña hija de 13 años, con estrangulamiento y violación incluidos, mantiene consternado a los 15 mil habitantes de Santuario, pequeña población del occidente de Risaralda. Los cadáveres de las dos víctimas fueron hallados el pasado domingo en la mañana, en distintos lugares, pero a poca distancia uno del otro, con numerosas heridas de cuchillo y señales de estrangulamiento y violación, dijeron las autoriades.

El cuerpo de Ana Luisa Arcila Restrepo, de 36 años, y quien laboraba como profesora de la escuela Buenos Aires, vereda del mismo nombre, ubicada a unos 4 kilómetros de la cabecera municipal, fue encontrado en su residencia, una vieja casa del barrio Kennedy.

Los informes de los funcionarios del Cuerpo Técnico de la Fiscalía indican que la docente fue violada por sus victimarios. Estaba desnuda y tenía signos de ahorcamiento y heridas de arma cortopunzante.

Antes de conocerse sobre la muerte de la educadora, las autoridades se percataron de la existencia de otro cadáver en los alrededores de una cañada de la vereda El Tambo. Era de la pequeña Patricia Hurtado Arcila, de 13 años, hija de la maestra.

El cuerpo de la niña tenía las mismas características que el de su progenitora: heridas de arma cortopunzante y señales de violación. También estaba completamente desnuda.

Las primeras investigaciones hacen presumir a las autoridades que la niña pudo ser testigo del crimen de su madre o sorprender a los homicidas en momentos en que lo cometían.

El cura párroco de Santuario, Fabio Rivera Vázquez, al lamentar el suceso que enluta al pequeño municipio, dijo que quizá la pequeña, horrorizada, huyó de la escena del crimen y posteriormente corrió la misma suerte de su mamá.

El sacerdote calificó el hecho como brutal y salvaje. Dijo que denota una bajeza propia de espíritus infernales .

Atribuye la muerte de las dos mujeres a la descomposición social que se ha venido tomando a su municipio. El vicio se ha apoderado de gente que no tiene trabajo y que terminan involucrados en situaciones de la peor especie , sostuvo.

La profesora Ana Luisa era muy apreciada en el sector. Trabajó durante algunos años en la escuela de la vereda Alto Esmeralda, jurisdicción del mismo municipio, y se encontraba ahora conribuyendo a la formación de 20 alumnos de la vereda Buenos Aires.

Sus exequias y la de su hija Patricia se llevaron a cabo en la tarde de ayer, en el cementerio San José, con la presencia de una nutrida delegación de maestros que llegaron desde Pereira y otras poblaciones vecinas.

El Sindicato de Educadores de Risaralda rechazó la muerte de la docente y a través de un Consejo Consultivo y Fiscal solicitó una exhaustiva investigación a las autoridades.

Un miembro del Comando de la Policía de Santuario dijo que no se descarta que los crímenes cometidos hayan sido obra de una persona afectada en ese momento por alucinógenos.