Ocho campesinos, la mayoría integrantes de una misma familia, fueron asesinados en la noche del lunes en la finca La Bienvenida, vereda El Cielo, a diez minutos del recinto urbano del municipio de Chalán (Sucre).
eltiempo.com
Autor LAUREANO ROMERO
30 de septiembre de 1992
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Murieron los esposos Feliciano Yepes Pérez, de 65 años de edad, y Zunida Camaño García, de 64 años, propietarios de la finca La Bienvenida, donde se registraron los hechos. El cuerpo de la anciana quedó sobre el taburete, fuera de la casa, donde acostumbraba descansar. Entre las víctimas figuran también Alberto Montes Martínez, de 20 años, y Nelly Márquez Yepes, de 16, quien tenía 5 meses de embarazo; el concejal liberal de Chalán Ramiro Pérez Yepes, de 40 años; Pedro Olivera Alvarez, de 35, Héctor Yepes Camaño, de 26, y Aníbal Paternina Angulo, de 34 años.
El levantamiento de los cadáveres lo realizó la fiscal décima de la seccional del Distrito Judicial de Corozal, Eva Márquez de Bello, quien se hará cargo de la investigación de la masacre.
El comandante del Batallón de Fusileros # Cinco de Corozal, mayor Jaime Hoyos Falla, y el subcomandante de la Policía Departamental de Sucre, mayor Eduardo Díaz Landínez, ordenaron ayer militarizar la zona.
Hoyos Falla dijo que la masacre fue cometida por 15 hombres que vestían prendas de uso privativo de la Policía y el Ejército, que portaban armas de largo alcance y que irrumpieron en el rancho y los cuatro caneys (chozas de palma sin paredes), a las 11 de la noche aproximadamente.
Según el oficial, los desconocidos pueden ser integrantes del 37 frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Dijo que los criminales estuvieron una hora en el sitio de la masacre y que el motivo de su acción delictiva fue la resistencia de Feliciano Yepes Pérez a contribuir con una vacuna para el grupo insurrecto.
Entre tanto, vecinos de la finca afirmaron que la matanza ocurrió entre las 8 y las 9 de la noche, cuando muchos miembros de la familia aún se encontraban fuera de los ranchos, entre ellos Zunida Camaño García, copropietaria de la finca.
Asimismo, campesinos de la vereda El Cielo, que en la noche del lunes se transformó en el infierno, habían denunciado el pasado 25 de junio, en el foro por la paz de Ovejas, que estaban siendo amenazados por grupos de paramilitares.
En esa ocasión exigieron a los consejeros presidenciales protección, por cuanto sus vidas corrían peligro debido a las continuas amenazas de muerte de los paramilitares. La masacre ocurrió tres meses después de esa denuncia , dijeron campesinos de la región.
Desde comienzos del año se venían registrando, en la zona de Chalán, Ovejas, Los Palmitos y Colosó, muertes selectivas de campesinos. El número de víctimas supera el medio centenar, señaló el alcalde de Ovejas, Edison Zamora Pulgar.
Ayer se informó también que los asesinos llevaron hasta el sitio de la matanza a Pedro Olivera Alvarez y a Aníbal Paternina Angulo, residentes en la vereda El Cielo, mientras que las otras cuatro víctimas fueron sacadas en paños menores para ser asesinadas en el patio de la finca.
Los ocho cadáveres fueron encontrados cerca los unos de los otros, con multiples heridas en diferentes partes del cuerpo, especialmente en la cabeza.
Dos personas que residían en la finca La Bienvenida, pero que en el momento de la masacre estaban en los alrededores del patio, se salvaron y están bajo protección de las autoridades que investigan los hechos.
El sepelio de los ocho campesinos se cumplirá hoy en Chalán.
