La autoridad militar en declaraciones publicadas en Diario del Sur de Pasto confirmó que durante el desarrollo de la Operación “Destructor” se hallaron dos fosas comunes en la vereda Miraflores, en cuyo interior se encontraron los cuerpos de tres miembros de una misma familia y el de un subversivo.
lahora.com.ec
Lunes, 30 de Diciembre de 2002
http://www.lahora.com.ec/index.php/noticias/show/1000131189/-1/En_Nari%C3%B1o_la_guerrilla_de_las_FARC_no_da_tregua.html#.UHmQDG-cdKI
Los cadáveres de los familiares fueron identificados como los hermanos Augusto y Jairo Portilla y Nelly Soto, esposa del primero.
El triple crimen causó consternación y repudio entre los habitantes de Miraflores y Cumbal.
Según versiones del alcalde de Cumbal, Alvaro Bucheli, las tres personas fueron asesinadas debido a que las FARC los acusaban de ser colaboradores de las autodefensas que operan en la región.
Los hechos se registraron el pasado fin de semana. Los subversivos llegaron a la casa de Augusto Portilla y mediante engaños lo sacaron hasta un sector apartado del pueblo y le propinaron varios disparos.
Horas más tarde, su hermano Jairo se enteró de lo acontecido y salió al pueblo en busca de un ataúd. Cuando se aprestaba a levantar el cuerpo de su hermano Augusto, llegó un grupo de hombres armados y le disparó a quemarropa.
No contentos con la muerte de los dos hermanos Portilla, los hombres que vestían uniformes camuflados, llegaron hasta el centro de salud de Miraflores y sacaron por la fuerza a Nelly Soto, auxiliar de enfermería, a quien sin mediar palabra alguna le propinaron varios disparos.
Este hecho de sangre causó el éxodo masivo de campesinos hasta Cumbal. Hasta el momento han llegado más de 60 familias desplazadas, todas procedentes de Miraflores, por las amenazas de la guerrilla de las FARC.
