A orillas de la represa que les daba su sustento, y sobre un fogón de leña en el que preparaban el primer café de la mañana, fueron asesinados cuatro campesinos en jurisdicción de la vereda San Jorge, a escasa media hora de Sincelejo, en la antigua vía a Tolú (Sucre).
Por: ROBERTO LLANOS RODADO Corresponsal de EL TIEMPO
eltiempo.com
13 de agosto de 2003
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1017913
A orillas de la represa que les daba su sustento, y sobre un fogón de leña en el que preparaban el primer café de la mañana, fueron asesinados cuatro campesinos en jurisdicción de la vereda San Jorge, a escasa media hora de Sincelejo, en la antigua vía a Tolú (Sucre).
Otro más, que al parecer se dirigía hacia ese lugar por un camino de herradura, también fue muerto, mientras que un menor resultó herido.
Los trágicos hechos ocurrieron a las 6 de la mañana de ayer, de acuerdo con el reporte de la Policía de Sucre.
Las víctimas, según sus familiares, hacían parte de una asociación de pescadores y cultivadores de legumbres de la vereda San Jorge.
De acuerdo con las primeras indagaciones de las autoridades, los asesinos eran unos cinco o seis hombres que se desplazaban en una camioneta de platón, de color rojo y modelo reciente. Según el mismo reporte, iban vestidos de civil y portaban armas cortas y de largo alcance.
Los campesinos asesinados fueron identificados como Miguel Vitola, presidente de la asociación de pescadores; Jaime Camargo Lobo, Luis Miguel Monterrosa Márquez, Rafael Martínez y Eider Bautista Peralta.
El herido es un adolescente de 14 años quien recibió un disparo en la pierna derecha, y se encuentra bajo observación médica y estrictas medidas de seguridad en un centro asistencial de Sincelejo, dijeron las autoridades. Este joven acompañaba a Jaime Camargo, el labriego asesinado en el camino de herradura.
El informe de los investigadores policiales agrega que con la pierna sangrante el menor alcanzó a correr entre la espesura y ponerse fuera del alcance de las balas del grupo criminal, que lo persiguió monte adentro.
El múltiple crimen ocurrió a unos 500 metros del sitio donde en la madrugada del pasado 7 de agosto fue dinamitado el poliducto Ayacucho-Coveñas, al parecer por guerrilleros del frente 35 de las Farc.
Ante esta coincidencia, y ante lo dicho por los familiares de los muertos, en el sentido de que no habían recibido ningún tipo de amenazas ni había antecedentes de violencia en la zona, los miembros de la Policía Judicial presumen que puede tratarse de una retaliación de grupos de autodefensa, como una lección por la voladura del tubo.
Los pescadores y agricultores asesinados prestaban vigilancia alrededor de la represa para proteger los peces, ya que gente de otras regiones incursionaba por las noches y sacaba animales que no tenían las características para ser pescados, añadieron los familiares.
