Trece muertes violentas hubo en Antioquia durante el fin de semana en hechos aislados, informaron las autoridades. El alcalde encargado de Turbo fue asesinado cuando caminaba hacia su residencia de las afueras de esa localidad.
Por: Redacción ELTIEMPO
24 de diciembre de 1990
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La suya fue una de las 13 muertas violentas del fin de semana en Antioquia.
La Policía dijo que el alcalde encargado, Gabriel Callejas Hoyos, 45 años, fue asesinado por dos hombres que le dispararon en repetidas ocasiones. El hecho ocurrió en el barrio Jesús Mora.
Callejas era el secretario de gobierno y estaba encargado de la alcaldía en reemplazo del titular, Julio César Corrales Cortés, quien estaba con una licencia.
Por otra parte, desconocidos asesinaron a Rubiel Raúl Ruíz Santamaría, 22 años, Wilson Jiménez Contreras, 18, y John Alberto Salinas Arenas, 20, quienes fueron soprendidos por varios hombres en la calle 80 con carrera 69 de Medellín.
La Policía Metropolitana de Medellín informó del hallazgo de los cuerpos de dos jóvenes en el interior de un vehículo, abandonado por los asesinos en el sur de esa ciudad.
En otro hecho, ocurrido en límites de Medellín y Envigado, fueron encontrados los cadáveres de tres hombres en el interior del Monza QA-1719. Los cuerpos presentan impactos de bala.
Las autoridades identificaron a Héctor Alonso y Juan Diego Vasco Bedoya, de 22 y 26 años, como dos de las víctimas.
Mientras tanto, en la vereda Alto del Algarrobo, jurisdicción de Titiribí, al suroeste de Medellín, fueron encontrados en una cañada los cuerpos de Neftalí Gaviria Gómez, 26 años, y dos hombres de 28 y 25 años aproximadamente.
Entre tanto, en Cocorná, al oriente de Medellín, fue muerto de varios disparos el cabo segundo del Ejército, Argemiro Quintero Soto, quien pertenecía a una Unidad Táctico Militar de Bogotá.
Quintero se encontraba visitando a su familia, y ayer en la madrugada tuvo un altercado con un cantinero en el parque principal de Cocorná. Según la versión de las autoridades, cuando intervino la Policía, Quintero, quien se encontraba de civil, opuso resistencia y fue muerto por los agentes.
Finalmente en la vereda Laureles, jurisdicción de Titiribí, murieron el sábado tres trabajadores de la mina La Rochela al caerles una piedra. Las víctimas fueron Juan de Jesús Restrepo Rojas, Enrique Cano Parra y Darío Jaramillo Correa, quienes se dedicaban a la explotación del carbón de la mina.
