ASESINADA MONJA EN MOGOTES

El asesinato de la religiosa Marta Inés Vélez Serna, ocurrido el domingo en Mogotes, paralizó ayer este municipio santandereano, que recibió en 1999 el Premio Nacional de paz.

eltiempo.com
16 de julio de 2002
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El asesinato de la religiosa Marta Inés Vélez Serna, ocurrido el domingo en Mogotes, paralizó ayer este municipio santandereano, que recibió en 1999 el Premio Nacional de paz.

Con una celebración litúrgica y banderas blancas a media asta, los habitantes protestaron por el crimen de la monja, que fue atacada a las 7:45 de la noche en el Instituto Amparo de Madres Marcelino , de la comunidad hermanas Pobres de San Pedro Claver.

Dos encapuchados llegaron el domingo hasta el centro, que dirigía la religiosa desde hace 7 años, y que auxiliaba a 50 ancianos y a 45 jovencitas, provenientes de zonas como el sur de Bolívar y La Guajira.

Según el testimonio de una de las compañeras de Vélez Serna, de 44 años y natural de Santa Bárbara (Antioquia), se escucharon tres disparos contra una de las puertas de ingreso y una voz gruesa que insistentemente repetía: ”Salgan porque sino lo hacen les damos candela”. De inmediato, las niñas que regresaban de vacaciones corrieron a proteger sus vidas.

Los desconocidos se metieron por un pasillo y en uno de los corredores se encontraron con la religiosa. ”Uno de ellos le preguntó: Usted es la hermana Marta?, cuando ella respondió que sí, le dispararon al cuello”, aseguró el testigo.

La monja fue trasladada de inmediato al hospital local San Pedro Claver, donde falleció, pese a los esfuerzos de los médicos.

Para el alcalde de Mogotes, Norberto Tijo, la vida del pueblo cambió porque la muerte de la líder católica fue un atentado contra la vida de la región.

”Los límites de la violencia que vivimos en Colombia son terribles. El crimen definitivamente nos cambia la vida a todos en Mogotes, porque si la mataron a ella, que solo trabajaba por la comunidad, le pueden hacer algo a cualquiera de nosotros, dijo el funcionario.

El cuerpo de la religiosa llegará hoy hasta su pueblo natal, donde se cumplirán las exequias.

La madre Marta Vélez era la delegada de las comunidades religiosas ante la Asamblea Municipal Constituyente, creada en este municipio para gobernar y forjar procesos de paz, que permitieron alejar a los grupos armados, por lo que obtuvieron el galardón de paz hace cuatro años.

Sin embargo, en los últimos dos meses se volvió a deteriorar el orden público en el municipio, con la muerte de dos líderes campesinos y una peregrinación de 200 familias que durante tres días permanecieron en el pueblo protestando por la presión de la guerrilla y grupos de autodefensa.

El sacerdote Luis José Rueda, vicario cooperador de la iglesia Nuestra Señora de Chiquinquirá, calificó detragediai el crimen de la religiosa, perteneciente a la comunidad que llegó hace 50 años a esta región de Santander.

Rueda manifestó que no se conocían ningún tipo de amenazas contra la monja. ”Mataron a una líder de los pueblos, porque en Colombia el evangelio del señor se convirtió en signo de contradicción”, dijo.

Para el general Jorge Daniel Castro Castro, comandante de la Policía en Santander, todavía es prematuro hablar de hipótesis o posibles autores del crimen.

En similares circunstancias, con un disparo en el cuello, el 2 de octubre de 1990 fue asesinado en San Ignacio del Opón el clérigo José Antonio Beltrán Monsalve.