ARACATAZO MORTAL EN CHIGORODÓ

A medida que se acercaban a Aracatazo, una taberna de pobres, hecha de ladrillo y tablas, con tejas de zinc, en Chigorodó, los quince hombres que portaban fusiles les pedían papeles a los transeúntes y les decían que se fueran para sus casas.

eltiempo.com
14 de agosto de 1995
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-385999

Dentro del negocio se escuchaba un vallenato a todo volumen de un pick up inmenso. El grupo armado entró, y el baile de los clientes se detuvo un momento.

Entonces empezaron los disparos. A quienes no murieron allí los asesinaron en el cerco que formaron los atacantes a una cuadra del lugar.

La noche de violencia volvió a sacudir a Chigorodó, al sur de Urabá, una zona agroindustrial azotada por crímenes colectivos de muy diverso origen, 306 kilómetros al noroccidente de Medellín.

El bailadero se localiza en el barrio de invasión El Bosque, en la salida a la capital antioqueña. Allí fueron asesinadas 12 personas, 9 hombres y 3 mujeres.

Otras seis, que intentaron escapar, quedaron tiradas entre la maleza de los solares vecinos, en medio de la fangosa vía y en el interior de una vivienda.

El baño de sangre que se presenta en la región de Urabá, reactivado en los últimos días, sumó, además, 14 víctimas en hechos aislados en las vecinas poblaciones de Apartadó y Carepa.

Quince días antes, las autoridades ordenaron el desarme general en est zona bananera, donde el año pasado murieron 468 personas; 558 han perdido la vida en lo que va del año, según un informe hasta julio de la Policía.

Las víctimas en la nueva matanza de Chigorodó eran en su mayoría gente joven, entre los 18 y los 30 años. Testimonios y fuentes autorizadas dijeron que fue un crimen colectivo, pero a la vez selectivo, pues los pistoleros no llegaron disparando indiscriminadamente. Ni siquiera hay impactos en las paredes.

A las personas que en ese momento escuchaban música las hicieron tirar en el suelo y les dispararon a quemarropa en la nuca. Algunos trataron de huir, pero el sitio estaba completamente cercado por los individuos que algunos vecinos vieron llegar a pie. Nadie sabe cómo huyeron.

La única persona que sobrevivió, aunque con lesiones de consideración, fue internada de urgencia en el Hospital de Apartadó.

En veinte minutos El Bosque es una invasión de treinta cuadras, donde habitan unas 600 familias, en su mayoría, emigrantes de Córdoba, Chocó y del interior de Antioquia. La ocupación de esos terrenos, según los pobladores, habría sido promovida por la Unión Patriótica hace unos cinco años.

La pesadilla, según los vecinos, duró 20 minutos. Faltaban cinco minutos para las diez de la noche cuando la lluvia caía impasible y el ambiente era de diversión en la discoteca Aracatazo, mientras los vecinos veían en la televisión las últimas escenas del Renegado.

Los criminales dispararon en el interior del establecimiento y persiguieron a sus restantes víctimas en sectores aledaños. Sin embargo, sólo ocho horas después las autoridades llegaron al lugar.

El Ejército llegó a las 6:00 de la mañana de ayer y los levantamientos comenzaron tres horas después cuando se hizo presente el cuerpo técnico de la Fiscalía Regional.

Una morena de 24 años, que curioseaba con su niño de brazos, en medio de los policías y militares, contó que prácticamente uno no ve nada, estábamos sentados frente a la televisión cuando comenzó el tiroteo y todos nos tiramos al suelo o nos metimos debajo de las camas. Creo que los vecinos muertos no tenían problemas con nadie .

Los autores de la matanza portaban fusiles R-15, según las vainillas halladas en el sitio. Nadie precisa cómo huyeron del lugar.

En la lista de asesinados figuran Rodolfo Ramos, Luis Alberto Guisao Rivas, 25 años; Francisco Panesso Castro, 29; Manuel del Cristo Ballesta Alvarez, 38; Leonardo Minota Mosquera, 28; Luis Aurelio Sánchez Cuesta, 34; Lidia Usuga Barrientos, 50; Miledys Perea Márquez, 28; Jorge González López, 20; Pedro Luis Usuga Borja, Rodolfo Ramos, Jorge Luis Julio Cárdenas, Mildred Petro Mosquera, Jorge Iván Zúñiga, Julio Ovidio Guevara, Julio Petro, Héctor Tascón Duque, Willington de Jesús Tascón y Mélida Jiménez. Sus exequias serán colectivas y se cumplirán hoy en Chigorodó.

El sacerdote Luis Carlos Sánchez, de la parroquia el Divino Niño, fue enterado de lo ocurrido por una mujer que perdió dos de sus hijos en el ataque. El sacerdote dijo que esta fue una matanza anunciada, porque desde hace varios días se rumoraba que algo grave iba a ocurrir en la invasión localizada en la vía Chigorodó-Medellín, habitada por personas de escasos recursos, entre trabajadores bananeros, vendedores ambulantes, obreros y desocupados.

A las autoridades no les fue reportada, sin embargo, la supuesta amenaza. Tras visitar el escenario del crimen, el sacerdote aseguró que lo que allí se observaba es inenarrable por el número de cadáveres y el charco de sangre. Mataron y remataron .

Aquí la violencia es por punta y punta , dijo Sánchez visiblemente conmovido y agregó que es difícil precisar quienes son los responsables debido a que en la zona operan grupos guerrilleros, paramilitares y delincuentes comunes.

Ayer fue conformado un grupo de inteligencia con diez funcionarios de la Fiscalía, el DAS, la Sijín y la Brigada No. 17. Hasta ahora no hay ningún detenido. El coronel Carlos Alfonso Velásquez Romero, comandante (e) de la Brigada 17 de Carepa, dijo que en el sector reina la ley del silencio pues esa misma noche, cuando llegaron los investigadores nadie vio nada .

La población debe tomar conciencia que no es bueno ni positivo que se arrime a ninguno de los dos bandos que están en contienda, ni a una extrema derecha violenta ni a una extrema izquierda violenta, porque es como alimentar un tigre que después le pega el zarpazo , expresó el oficial.

Observó que detrás de las extremas políticas que están en la región fomentando la violencia, debe haber además una mente maquiavélica que quiere desestabilizar la zona, que en los últimos 20 días presentaba bajos índices de violencia. Dijo que en este momento no se puede hablar de un crimen político en cuanto a la autoría intelectual.