A MANOLO MARTÍNEZ LO TENÍAN AMENAZADO

Negra, dame un cigarrillo, que está haciendo mucho frío y me voy a dormir , le dijo Manolo Martínez Espinosa a la propietaria de la cigarrería La 8a., Nidia Romero de Ledezma, a pocos metros de la emisora Super, de donde salía de radiar su espacio El Yunque . Eran las 10:15 de la noche. Nidia le pasó un Royal. Manolo se montó en su Renault Rojo de placas GU 5428 y se fue a su casa.

El Tiempo
30 de septiembre 1993
https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-232555

Dos sicarios de apariencia joven, según testigos, lo aguardaban. Llegó y pitó. Cuando su esposa Edna Mahecha le abría la puerta fue baleado por el mismo lado del volante. Manolo alcanzó a dar reverso unos metros al carro antes de morir, pero la maniobra fue infructuosa.

Eran las 10:20 de la noche. Los dos sicarios siguieron a pie hasta la esquina, en el barrio Santa Inés. Uno encañonó a un vigilante nocturno, que fue a ver cuál era el motivo del tiroteo. El otro, se devolvió y le disparó en el pecho a Edna Mahecha de Martínez, que gritaba pidiendo auxilio.

Los criminales emprendieron la huida en medio de la oscuridad. La noche era fría y lluviosa. No hay pistas de ellos. Solo se sabe, por versiones de testigos, que vestían camisas de jean, tenis blancos y gorras. Eran de baja estatura y trigueños.

La legista Esther Mariela Estrada, que practicó la necropsia, dijo que el periodista Martínez, de 64 años, recibió siete impactos de arma de fuego en la cabeza y en el tórax. Su muerte fue instantánea .

El combativo periodista liberal era objeto de amenazas e insultos telefónicos hasta el punto de que la Empresa de Teléfonos de Popayán le cambió su número de línea y lo excluyó del directorio telefónico. Su lenguaje en el micrófono era duro. Sus críticas, en la mayoría de los casos, eran por asuntos cívicos.

Luis Fernando García Bravo, director de Supernoticias del Cauca, donde trabajaba Martínez, dijo que Manolo venía recibiendo amenazas; él me dijo que telefónicamente lo habían amenazado. Sus familiares le habían dicho que pidiera protección .

Manolo, un hombre extrovertido, alegre, gran relator de cuentos, algo temía porque le había dicho a uno de los celadores del barrio: Cuídame cuando entre o cuando salga.

Vamos a rastrear las denuncias que últimamente había hecho, con base en las grabaciones , dijo el jefe de la Unidad Judicial, Miguel Muñoz Paladines.

La fiscal 17, Petrona Perafán de Casas, que cumplió las diligencias de levantamiento del cadáver, dijo que entre el DAS, la Sijin y el Cuerpo Técnico de la Fiscalía se trabajará para dar con los autores del crimen.

Manolo, como él mismo lo decía, era un ciudadano colombiano nacido en París . En los últimos meses había asumido la dirección del espacio radial Manolo comenta en la cadena radial Super.

Era hijo del pintor Efraín Martínez (ya fallecido) y de la poetisa Matilde Espinosa (hoy señora del penalista Luis Carlos Pérez).

Fue funcionario del Instituto Agustín Codazzi, intendente (e) en Putumayo, jefe de Acción Comunal en Popayán y Palmira (Valle), director de la Penitenciaría Nacional San Isidro, gerente de La Voz del Cauca de RCN, propietario de la revista semanal Avanzada Caucana y como casi me quiebra esa publicación pasó a la radio con El Yunque, un espacio que inicialmente tuvo en la emisora Ecos del Paletará y que ahora lo hacía en la cadena Super.

Los investigadores dialogarán en la tarde de hoy con la esposa de Martínez, que está fuera de peligro, luego de la intervención quirúrgica que le fue practicada por el cirujano Víctor Hugo Vivas Ramos.

Los despojos mortales del periodista fueron puestos ayer en cámara ardiente en el Salón del Concejo, entidad a la que perteneció entre 1968 y 1970.

Hoy será trasladado al Paraninfo Caldas de la Universidad del Cauca, donde será velado hasta la hora del sepelio, que se cumplirá a las 11, en el templo de Santo Domingo.

El arzobispo de Popayán, Alberto Giraldo Jaramillo, dijo: “Rechazo el vil crimen que terminó con la vida del amigo periodista. Ofrezco mi oración por el eterno descanso de su alma y por el consuelo y fortaleza cristiana de su familia”.

Dos de los tres hijos de Martínez residen en el exterior. Ayer llegó el periodista Fernán Martínez Mahecha y hoy es esperada Patricia Martínez Mahecha, que vive en Inglaterra.